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jueves, 27 de marzo de 2014

El secreto de las cartas

 Hola a todos. Vuelvo con un nuevo proyecto de Adictos a la escritura. Esta vez era en dos fases: la primera, enviar la primera parte de un relato. La segunda, desarrollar la primera parte del relato que empezó otro adicto. La parte que me fue entregada está en cursiva y mi desarrollo en redonda. No sé si estoy del todo conforme con el resultado, pero ya sabéis que me gusta darles una vuelta de tuerca a las cosas y es lo que salió.

El secreto de las cartas
Estaba segura de que su esposo no lo notaría, después de todo, se había empeñado demasiado en ocultar esas cartas. Estaba confiado en que ella no las encontraría jamás, que no las releería y que, en consecuencia, jamás brotaría de nuevo en su corazón la llama de su intrincado amor.
Carlo le mostró una cara falsa para ofrecerle su ayuda, y Elisa no se había dado cuenta de que solo se ayudaba a sí mismo. Depositó en sus manos el amor que ella sentía por Ángel. Y ahora lloraba al notar que esas cartas nunca habían sido entregadas.
En el fondo era una cobarde. Si no lo fuera, dejaría a su marido en el acto y correría en pos de su amor, si es que aún seguía con vida. Pero no saber qué había sido de él, ni si después de tantos años la aceptaría a pesar del engaño al que habían sido sometidos, la llevó a actuar con discrección. Contrató un detective privado y siguió con su vida perfecta hasta que llegaran noticias. 
Cuando llegaron, no pudo contener su estupor. Ángel estaba casado. Felizmente casado. Y, según el informe, lo estaba aun antes de conocerla.
—Por eso no quería que te enteraras —dijo Carlo a su espalda. Estaba tan anonadada que no se había dado cuenta de que se había acercado y leído los papeles por encima de su hombro—. Le busqué para entregarle la carta, como te prometí. Le encontré en un hospital y su mujer estaba con él. Sabía que si te lo contaba en ese momento no podrías soportarlo y luego... simplemente pensé que era preferible que siguieras creyendo que lo vuestro fue hermoso a que te amargara la verdad. Sólo quería que fueras feliz.
Elisa no respondió, y él abandonó la habitación. Minutos más tarde, ella corrió a sus brazos. Sorprendido, Carlo le devolvió el abrazo sin parar de decir que lo sentía. Elisa sintió entonces algo más que simple cariño por ese hombre maravilloso que siempre había estado a su lado. Ahora que el fantasma de su relación con Ángel se había disuelto tras mostrar su verdadera cara, supo que en su matrimonio había espacio para sentimientos más profundos que la amistad y el simple afecto.
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Follow on BloglovinTodas las historias y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

13 comentarios:

  1. Déborah : Pues es evidente que tú si entendiste el texto que te tocó desarrollar. Yo, sinceramente, no pude entenderlo del todo.
    En fin, respecto al relato, pienso que en el matrimonio a veces surge algún "fantasma del pasado", para compensar un poco la monotonía que llega con los años.
    Buen tema: Doña Ku

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  2. Me gustó mucho tu perspectiva del fragmento que escribí, no me esperaba ese resultado y me encantó ^^
    Besos.

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  3. Un giro impresionante, como siempre. Sabes darnos situaciones tan cotidianas como ficticias, al mismo tiempo (solo unos pocos elegidos tienen ese poder :P) Cortito y con sentimiento. Saludos.

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  4. Muy bonito,esperaba un giro imprevisto y original de tu parte y no me ha decepcionado; es más me ha alegrado porque ahora tendrán otra oportunidad para ser felices de verdad. Muy bueno. Un beso.

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  5. Y así es como una historia de desamor y engaño se convierte en una ternura. n_n

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  6. ¿Por qué a Scarlett O'Hara le llevó tanto tiempo reconocer al verdadero amor? Es lo primero que me he preguntado al terminar tu relato, el amor real siempre tiene gestos tan profundos como este.
    Me gustó la vuelta de tuerca.

    Un beso,

    Ellora

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  7. Me falta algo y no sé que es. Lo he leído dos veces y me resulto algo ficticio, una situación que no puede suceder tal y como la cuentas,
    Aún así, es un relato muy bien escrito y que se lee con facilidad.
    Un saludo.
    ibso

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  8. Pues...una maravillosa historia de amor. Creo que las manifestaciones de un sentimiento tan profundo como el amor son infinitas e incompresibles en ocasiones. Tan ciegos estamos algunas veces que el día a día se convierte en rutina, sin pensar que en alguna ocasión esa rutina puede ser nuestra "vidilla" :). Muy original, me ha gustado mucho.

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  9. Pues...una maravillosa historia de amor. Creo que las manifestaciones de un sentimiento tan profundo como el amor son infinitas e incompresibles en ocasiones. Tan ciegos estamos algunas veces que el día a día se convierte en rutina, sin pensar que en alguna ocasión esa rutina puede ser nuestra "vidilla" :). Muy original, me ha gustado mucho.

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  10. Me encanta tu capacidad para llenar de tanto significado un relato corto. Eres muy buena en esto. La historia llena de esperanza y con un giro interesante respecto al fragmento inicial. Un besazo

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  11. ¡Genial! Yo tuve que leer dos veces el primer párrafo para entenderlo pero ha sido genial como le diste un giro, al principio pensé que el esposo era el malo. ¡Un abrazo!

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  12. Me gustó mucho, sigues el hilo del párrafo inicial con mucha sutileza y en muy pocas líneas plasmaste varios giros de la misma historia.
    Muy bien narrado y me gustó mucho como el marido la protegió de la verdad, a sabiendas de que ella quizá tendría para siempre el "bichito" de su antiguo amor.
    Cariños!
    Catapzia

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  13. Hola Deborah, si tú viniste a comentar a mi blog con retraso, yo vengo con más retraso aún, pero no por venganza, si no por falta de tiempo.

    La historia me ha gustado en su conjunto, pero la protagonista es un poco uhm... ¿egoísta? No creo que se merezca el marido que tiene la verdad. No le ama y aún sigue con él. Si el otro hubiese estado "libre", ¿qué hubiera hecho? ¿Habría dejado a su marido como si fuese una toalla sucia y se habría ido con el otro? Y aún así él lo sabía y seguía queriéndola...

    Un abrazo
    Antonio V. García.

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