Amigos o algo másEnemigos o algo másincursores de la nocheeladil126 trocitos
PINCHA EN CADA PORTADA PARA MÁS INFORMACIÓN SOBRE EL LIBRO. Web oficial. Últimos relatos: Un embuste necesario.

viernes, 31 de octubre de 2014

Buenos y malos

Este es el proyecto de Adictos a la escritura de este mes. Me ha costado horrores, no solo por la temática (terror... no creo que de mucho miedo, pero en fin) sino también porque se ha aumentado la extensión mínima de los relatos y ya sabéis que a mí pasarme de una página ya me fastidia. Pero bueno, aquí va el resultado...

Buenos y malos
Despertaron en una habitación vacía, sin saber exactamente cómo habían llegado allí. Lo último que recordaban era estar en la fiesta que habían organizado para reencontrarse, charlando amigablemente, como en los viejos tiempos, cuando aún eran el pequeño grupito de voluntariado local que pasaban los fines de semana limpiando la ciudad, acompañando a los ancianos en la residencia o repartiendo comida en el comedor social.
Ahora estaban en esa sala, vestidos con unas extrañas túnicas; ni rastro de su ropa o de sus efectos personales.
¿Qué hacían allí?, se preguntaban unos a otros, mientras se ayudaban a levantarse y a espabilarse, ya que los narcóticos les impedían pensar con claridad. Pero pronto otra pregunta les rondó la mente: ¿Qué había sido de Roger? Estaba con todos cuando empezaron a sentirse indispuestos, y había comido y bebido lo mismo que ellos, pero no había ni rastro de él.
===
Les miraba con asco, los niños buenos del instituto, los que renunciaban a la diversión y a su tiempo libre pensando que el universo les iba a retribuir sus buenas acciones en el futuro. Pobres idiotas ilusos. Estaba deseando ver lo buenos que iban a ser cuando acabara con ellos.
===
No había forma de salir. Toda la sala era de hormigón macizo, y la puerta de acero, impenetrable. Ni siquiera tenían muebles que pudieran usar como arietes, y ya habían intentado abrirla lanzándose contra ella al unísono con todas sus fuerzas, sin hacerle siquiera una muesca o la más mínima abolladura. Lo único que rompía la monotonía de la estancia era la inmensa pantalla de televisión, pero no tenía botones visibles y ni siquiera sabían si había un modo de conectarla.
Finalmente, derrotados, se sentaron en un rincón, muy juntos, buscando consuelo en los demás. Fue justo entonces cuando la pantalla se iluminó, mostrando un mensaje de letras rojas sobre fondo blanco:
-Uno de vosotros ha caído ya. ¿Quién será el siguiente?
La desesperación al conocer la suerte de Roger les hizo ponerse histéricos. Lloraron, volvieron a dar vueltas en busca de una forma de huir, arremetieron contra la salida. Todo sin éxito. El mensaje no cambió hasta que su actitud no volvió a ser derrotada y resignada.
-Tic, tac, tic, tac. ¿Nadie se ofrece voluntario?
Los amigos se miraron unos a otros, con cara de pánico.
===
Demonios, estaba disfrutando con esos idiotas bonachones. Estaba deseando ver qué hacían a continuación. ¿Volverían a recorrer la habitación desesperados o, mejor, se volverían a estampar contra la puerta blindada en un intento por escapar?
Estaba a punto de azuzarles con un nuevo mensaje cuando la santurrona de Denisse habló:
-Yo me ofrezco voluntaria.
Y el resto, en vez de aceptar el sacrificio para salvar sus miserables vidas, protestaron. Malditos santurrones. Acabaron jugándose quién sería el siguiente. Ganó Denisse. Hija de puta. Ella nunca había hecho trampas, y empezaba justo ahora. Hubiera preferido dejarla para el final, para que hubiera más probabilidades de corromperla, pero él había puesto las reglas y tenía intención de cumplirlas. En fin. De todas formas sería divertido matarla.
===
Despertaron tiempo después, no sabían cuánto. No había rastro de Denisse y todos la lloraron en silencio, sin fuerzas para más. Tardaron un largo rato en darse cuenta de que la ausencia de su amiga no era el único cambio de la habitación: varios platos y vasos repletos se alineaban en una de las paredes. El mensaje de la pantalla de televisión también era distinto y ahora decía:
-¿Cuáles estarán envenenados?
A pesar del dolor y el miedo, encontraron fuerzas para debatir qué hacer. No faltaron los que se ofrecieron voluntarios para actuar como catadores para que el resto pudiera comer sin riesgo. No obstante, Peter tenía otra idea:
-Llevamos como mínimo dos días desaparecidos y nadie ha acudido en nuestra ayuda, aunque seguramente a estas alturas han denunciado nuestra desaparición y los cuerpos de seguridad están en marcha. Eso significa que no saben dónde estamos, y que nuestro captor se ha tomado la molestia de deshacerse de nuestros teléfonos para que no nos localicen por gps. Tampoco parece haber posibilidad de escapar... Por otro lado, está claro que quiere matarnos a todos, divertirse a nuestra costa. Así que propongo que nos rebelemos. No vamos a seguirle el juego. Comeremos todos de todos los platos, y que sea lo que Dios quiera.
===
Maldito fuera. Maldito mojigato de mierda. No solo quería convertirse en mártir, quería convertir a los demás también, lo que trastocaría todos los planes. La idea era someterles a tal presión que acabaran rompiéndose. Lo que tenía que pasar era que, con un par de muertes más, perdieran toda su capacidad de autosacrificio y empezaran a pelearse por no ser los siguientes. En cambio, lo que habían perdido era la esperanza y ahora pretendían realizar un maldito suicidio conjunto.
-¿Quién ha dicho que vayáis a morir todos? -se apresuró a escribir en la pantalla, al verles acercarse a los platos-. Os ofrezco un trato: eligiréis a dos. Una persona morirá. A la otra, la dejaré marchar.
===
El grupo intercambió miradas. ¿Existía realmente posibilidad de que algunos se salvaran? Poco a poco las miradas convergieron en Peter. No estaba claro que su propuesta fuera idónea, no en vano implicaba que todos tomaran voluntariamente productos envenenados, pero desde luego habían estropeado los planes del psicópata, cualesquiera que fueran. Dadas las circunstancias, eso era ya una pequeña victoria.
-No haremos ningún trato. ¿Cómo íbamos a saber si la persona destinada a salvarse no acaba muerta igualmente? -replicó Peter, decidido.
-Tendréis que confiar en mí -marcó la pantalla.
-¿Confiar en ti? Nos has drogado, nos has secuestrado, has matado a nuestros amigos. ¿Cómo íbamos a confiar en ti? -gritó James a a pantalla. Peter manifestó su acuerdo, así como los demás. La pantalla estuvo negra un rato que se hizo eterno antes de aparecer un nuevo mensaje:
-Puedo dejar el cadáver del que muera en la habitación. Así sabréis que el otro no ha corrido la misma suerte.
-¡Como si no pudiera estar muero sin que lo veamos! ¿Dónde están los cadáveres de Denisse y Roger? ¿O acaso pretendes hacernos creer que están vivos porque no les hemos visto muertos? No solo eres un maldito psicópata, ¡ni siquiera eres capaz de pensar con coherencia! -exclamó Peter, con la obvia intención de provocar. Como no hubo respuesta inmediata, le azuzó más-. Vamos, muchachos. Un mordisco de cada plato y todo acabará.
===
Maldito, maldito, mil veces maldito. Estaba bloqueado. Odiaba los imprevistos. Y nada de eso estaba previsto. Vio el grupo acercarse a los platos de nuevo, ¡no podía acabar así! Antes de que ninguno pudiera probar bocado, volvió a accionar el dispositivo que vaporizaba la droga en la habitación, haciéndoles caer inmediatamente al suelo, inconscientes.
Miró los cuerpos tendidos largo rato, hasta que ideó algo. Peter era el culpable de todo. Si le eliminaba, el resto volvería al camino que les había trazado. Aunque... pensándolo bien, James también había metido baza. Mejor se lo cargaba a él también.
===
La puerta de la habitación se abrió lentamente, y el asesino se asomó. No obstante, antes siquiera de que pudiera entrar, escuchó a su espalda:
-¡Manos en alto, policía!
Pero no iba a parar, ahora no. Cogió la pistola que guardaba en el bolsillo de la chaqueta para deshacerse de esos incordios. No llegó a apretar el gatillo.
===
Despertaron con pocos minutos de diferencia y lo primero que hicieron, al verse en el exterior, rodeados de policías y sanitarios, fue preguntar por los demás. Lloraron de alivio y alegría al descubrir que, contra toda esperanza, habían llegado a tiempo para salvar también a Denisse, a la que el psicópata había enterrado viva. La suerte quiso que un par de adolescentes que vieran el final del enterramiento y dieran la voz de alarma. Hubieran procedido a la detención de inmediato, pero como no sabían dónde tenía al resto y el dispositivo de rastreo no daba frutos tuvieron que esperar a que les condujera hasta ellos.
-Pero, ¿y Roger? ¿Han logrado encontrarle a él también? -preguntó Peter, sin muchas esperanzas.
-¿Roger Rodrígues? -preguntó uno de los agentes. Al asentir los amigos, pareció dudar antes de decir-: Roger Rodrigues es el individuo que os tenía encerrados.
===
Pasaron los meses, y las respuestas al rompecabezas de Roger comenzaron a llegar. Abandonado por su esposa en favor de su mejor amigo, que cogió todo el dinero del negocio que compartían antes de la fuga, abandonándole con un cúmulo de deudas imposible de pagar y dos niños a su cargo, Roger había comenzado a tener problemas de personalidad. Tras perder la custodia de los niños en favor de los abuelos maternos, que demostraron que no eran en realidad sus hijos, se desmoronó y requirió ayuda psiquiátrica. Ya entonces repetía una y otra vez que se odiaba por haber sido bueno, pero a los pocos meses se calmó y no tardó en lograr que le dieran el alta. Ahora, tras haberse entrevistado con numerosos psiquiatras del Estado, sabían que había estado fingiendo su mejoría para llevar a cabo su plan: convertir a sus antiguos amigos en gente mala o matarlos para que no sufrieran por ser buenos.
Por suerte, se le había detenido a tiempo y ahora estaba bien custodiado, aunque insistía en que quería ver a sus víctimas a solas. Desde que recibió la negativa de todos ellos parecía haberse calmado.
-No me han perdonado -repetía a su psiquiatra-, así que ya no son tan buenos y, al menos, algo he hecho por ellos.

Follow on Bloglovin--------------------------------------------------------------------------------- 
Todas las historias y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

6 comentarios:

  1. Me pareció una historia interesante, aunque creo que mejoraría fueras mas descriptiva. No está mal, pero las descripciones ayudarían mas a que el lector se logre conectar con los personajes.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Me gustó el ritmo y la forma de escritura. La vuelta de tuerca me encantó.
    Un relato muy propio de ti ;)

    Abrazo!

    ResponderEliminar
  3. Me ha gustado la trama y la estructura, cuando separas las dos caras de los acontecimientos con los signos ===. Me ha parecido muy interesante y la sorpresa de quién era realmente el que encerró al grupo. El título va muy bien, por lo de la obsesión del tipo. Creo que has conseguido un buen resultado.
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  4. Por mucho que lo intentara no tenía pasta de villano, dejando cabos sueltos por todas partes XD Muy entretenido, felicitaciones :)

    ResponderEliminar
  5. Me gusta mucho la historia, muy original, creo que ser un poco mas descriptivo ayudaría, aunque a mi me ha gustado.
    Saludos

    ResponderEliminar
  6. ¡Ay, me pasa igual! Me gusta escribir relatos cortos, no me gusta que hayan corrido el mínimo, siento que me presiona a escribir de relleno para llegar a las dos páginas. Tenía que empezar con eso, me alegra no ser la única.

    El relato, excelente como siempre :D
    Me encanta la motivación de Roger, es tan enfermizo y retorcido. Y me gusta también que, a pesar de lo horrible de la situación, todos los compañeros hayan salido con vida. Por último, la última declaración, tremenda. Te muestra la forma retorcida de pensar del tipo.

    Muy bueno!!
    Un abrazo

    ResponderEliminar

¡Muchas gracias por visitarme y comentar! Espero que os haya gustado pero, si no es así, por favor, no dudéis en decírmelo. Vuestros comentarios me ayudarán a mejorar.
La crítica se admite siempre que sea constructiva. Queda totalmente prohibido el spam.