miércoles, 5 de septiembre de 2012

Relato: La vieja casa

 Nuevo proyecto de Comienza una historia, esta vez inspirándonos en el siguiente poema:
En todos los vestidos bordaban Nomeolvides.
Recuerdo la terrible infancia.
Iris, Nidia y yo, inmóviles, bajo el débil sol. O entrando y saliendo de la casa, por años.
Los árboles espectrales, bajo los cuales había piedras con vida; negras, blancas, grises, rayadas, de lomo curvo; les pasábamos la mano, o tocándolas con un tallo, hasta sentir el estremecimiento; abrían un ojo desfalleciente, lánguido, potente sólo por un segundo.
Y desde la casa nos llamaban, nos llamaban, nos llamaban.
La lista infinita de mandamientos y llamados.

Marosa di Giorgio.
Del libro Los papeles salvajes II. Editorial Adriana Hidalgo.

La vieja casa

Cuando heredó la casa decidió no poner un pie en ella. Todos esos inquietantes recuerdos de su infancia tenían relación con ese lugar y no quería revivirlos, pero la situación económica de su familia les empujó a tener que mudarse al lugar de sus pesadillas. Se sorprendió cuando vio una casa normal, acogedora. Sin duda, sus miedos e inquietudes eran infundados. Al menos, eso pensó hasta que su hija empezó a hablar de sus nuevas amigas, Iris y Nidia, a las que nunca llegó a ver, y de piedras vivientes bajo árboles espectrales.
--------------------------------------------------------------------------------- 
Todas las historias y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

5 comentarios:

  1. Que bueno !!
    me gusto mucho, al mio también lo vincule con una casa algo aterradora.
    Besos

    ResponderEliminar
  2. me gusto, no quiero ser malo pero me pareció... breve y sin mucho trama... pero se note en que se baso

    ResponderEliminar
  3. es como la continuación del poema, por eso se ve tan breve

    ResponderEliminar
  4. Está bueno!

    En realidad, y por lo que he visto de todos nuestros textos, veo que todos están ligados, más allá de tener vinculación directa o no con el poema de Marosa.

    Más allá de que hayan fantasmas o no, está visto que lo que no hay que tener es hijos, jajaja.

    Besos, Deb, y disculpa que recién pase a comentar.
    Mañana a primera hora se estará publicando parte de la próxima propuesta ;-)

    ResponderEliminar
  5. Que buena esa continuación. Encaja perfecto con el poema, breve y conciso!!

    Saludos!!

    ResponderEliminar

¡Muchas gracias por visitarme y comentar! Espero que lo que publico te haya gustado pero, si no es así, por favor, ¡dímelo de forma constructiva! Tus comentarios me ayudarán a mejorar.