miércoles, 22 de abril de 2026

Relato: Sabotaje

Tirada de cartas de la que derivó el relato
Esta es una nueva tirada de cartas Fatum, solo que en esta ocasión usé un nuevo mazo con distinto sistema de juego, el GM Oracle. Hice una tirada de personaje+ misión+ trampa y salió:
  • El personaje es un saboteador
  • La misión está provocada por el poseedor de un poderoso artefacto que está acabando con los cultivos, por lo que deben detenerle.
  • La trampa es manual y libera gas somnífero 

Ideal para mi mundo de Incursores. 

Sabotaje

La plaga no era natural. No la causaba ningún bicho, ni ninguna enfermedad en los cultivos. Todos sospechaban que el origen era Xander Dalama, el poseedor del gran invernadero que se había instalado justo en la frontera del reino. 
Xander Dalama vivía de hacer crecer muchísima cantidad de verduras en muy poco tiempo y venderlas a precios muy bajos. Ya tenía el monopolio del suministro de todas las burbujas del subcontinente, así que solo podía expandirse vendiendo su producto a la gente que vivía en el exterior.
No había tenido en cuenta que ellos no eran como los nativos de las burbujas y que, incluso usando la magia para casi todo, conocían el valor de seguir los tiempos de la naturaleza, tanto en el sabor como en la salud. No había conseguido vender ni una caja, y había decidido que la mejor forma de forzar un cambio de pensamiento era matándoles de hambre. 
El artefacto mágico capaz de extender una ponzoña letal para las plantas, comprado a un alto precio en el mercado negro, les haría probar su propia medicina. Era de acción lenta, así que estaba convencido de que no sospecharían de él. Además, recuperaría la inversión cuando les vendiera todo su producto, mucho más caro, después de que, arruinadas sus cosechas, no tuvieran nada que llevarse a la boca salvo eso.
Era un ingenuo. Si habían creado ese pequeño reino sin la intromisión de las burbujas era porque sabían defenderse y reaccionaban rápido. En cuanto empezó la plaga, confirmaron sus sospechas sobre el origen de la misma y contactaron con los Incursores de la noche
Ese mismo día, la banda emprendió su doble misión: detener la magia maligna y darle una lección.
Ni siquiera hizo falta la participación de todos los miembros. Ares se coló junto con Amanecer, el más indicado para manipular el artefacto, mientras Roca hacía guardia en la puerta de la mansión de Xander Dalama. PF se había encargado ya de desactivar todas las cámaras y medidas de seguridad electrónicas; las trampas manuales que liberaban gas somnífero eran de risa, pan comido para el semielfo.  
Cuando llegaron hasta el origen de la magia y vio el artefacto, Amanecer supo cuál era la mejor forma de hacer que el empresario no volviera a tener la tentación de meterse con ellos. Era una bola que menguaba conforme liberaba su magia letal, pero tenía suficiente para varios meses. Para cuando se consumiera, los campos ya estarían yermos.
-Por asegurarme, PF. Si le hacemos perder todas las cosechas de todos los invernaderos, ¿no mataremos de hambre a la gente de las burbujas? Sus líderes sin duda merecerían que ocurriera, pero no iban a ser ellos quienes pagaran las consecuencias, sino la gente inocente que vive su vida ignorante de sus tejemanejes.
-Todas tienen suministros más que de sobra para mantenerse mientras se recupera la producción. Esas verduras transgénicas crecen muy rápido. Aunque sin duda haremos mucho daño a la reputación y a los negocios de este individuo.
Amanecer no necesitó más. Cambió el objetivo de la bola mágica de los campos del reino a los invernaderos de Xander Dalama y aumentó su potencia todo lo que fue posible. La bola empezó a menguar muy rápido hasta desaparecer por completo. Amanecer y Ares intercambiaron una mirada de asentimiento y dejaron una última advertencia antes de marcharse de allí sin dejar rastro.
Pocos minutos después, el empresario fue despertado por infinidad de llamadas de emergencia de todos sus puntos de producción. Cuando, todavía medio dormido y desconcertado, encendió la luz, encontró un mensaje en la pared justo frente a su cama:
-Esta vez ha sido tu producción. Si hay una próxima, serás tú mismo y tus instalaciones.
Nunca volvió a sentir la tentación de expandir sus negocios más allá de las burbujas.
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miércoles, 8 de abril de 2026

Relato: La campaña de Navidad

 Un nuevo lanzamiento de dados, podéis verme hacerlo aquí:
 

La campaña de Navidad

Dados que inspiraron un relato. La doble identidad de un superhéroe, un hatillo y "A tu socio"
-No sé si debería decirte esto, pero es que me caes muy bien, te veo muy estresada y, como me has comentado lo complicado que es el proyecto y lo mucho que queda para que esté fino... -le dijo a Lucía Carmen, la becaria de Toño, justo el día que se le acababa el contrato de prácticas-. Desde ayer, a tu socio le ha dado por decir que vais a lanzar vuestro nuevo robot para la campaña de Navidad.
Tomó aire y lo soltó lentamente. Toño se debía de pensar que en realidad era una superheroína con supervelocidad y superinteligencia. Y que luego todo se hacía mágicamente. Aunque se alinearan los astros y acabara de cerrar todos los flecos de diseño del prototipo para que no saltara todo por los aires antes de un mes, la puesta en producción se alargaría hasta la primavera.
Se dirigió al despacho de su socio para volver a meterle en la cabeza los tiempos reales que manejaban, solo para encontrarle asegurando a un cliente con el manos libres que pronto podría hacer el pedido del nuevo robot. Lucía agarró el teléfono y colgó sin contemplaciones.
-Vamos a ver, Toño. ¿Tú eres sordo, eres tonto o eres un mentiroso redomado? Porque solo una de esas opciones explicaría que andes haciendo promesas que no vamos a poder cumplir cuando te he dicho ya que el robot no va a estar para la campaña de Navidad.
-Venga ya, mujer -dijo él, zalamero-. Siempre acabas los trabajos antes de plazo y no podemos permitirnos perder la campaña de Navidad. Solo hay que hacer un pequeño esfuerzo... 
-No, yo tendría que hacer un gran esfuerzo. Mucho más que ahora, que ya trabajo muchas más horas que si estuviera trabajando por cuenta ajena. Tú no tendrías que hacer ningún esfuerzo adicional y seguirías con tu cómodo horario de oficina.
-Bueno, es que yo cumplo con mis objetivos dentro de ese horario, llevo las cuentas, contacto a los proveedores, vendo los robots incluso antes de que salgan a la venta y ...
Fue la gota que colmó el vaso:
-Pues este lo has vendido antes de que llegue a existir, porque voy a dejarlo como está, voy a hacer un hatillo con mis cosas y me voy a pillar todas las vacaciones que tengo pendientes ahora mismo.
-¡No puedes hacer eso, sería la ruina! -gritó él, descompuesto y horrorizado. Tan descompuesto y horrorizado que Lucía se quedó con la mosca tras la oreja, porque la empresa iba viento en popa. 
Volvió a su oficina, sí, pero no para seguir trabajando en el robot, sino para contratar a un auditor de confianza y a un abogado que destaparon la infinidad de movimientos que hacía su socio con el dinero de los dos a sus espaldas. Por no hablar de que la producción y las ventas eran muy superiores a las que Lucía conocía, sin que hubiera recibido su parte.
Cuando acabaron de destaparlo todo, le ofrecieron a Toño un trato a cambio de que no diera con sus huesos en chirona: Lucía, a partir de entonces la única propietaria de la empresa, recibió una sustanciosa cantidad de dinero. Suficiente para poder vivir sin trabajar durante mucho tiempo.
Después de recibir lo que le correspondía y de devolver a los clientes los adelantos que habían hecho por un robot inexistente, Lucía contrató a Carmen para que hiciera las labores de comercial y a un buen administrativo contable. Una vez que estuvo segura de que la empresa podía funcionar sin ella con los robots que ya tenían en catálogo, se tomó sus merecidas vacaciones y se replanteó su futuro. Pero a Lucía le encantaba su trabajo y odiaba dejar cosas a medias, así que acabó por volver a la carga. 
El robot tardó muchos más meses de los que había previsto, porque dejó de hacer horas extra y se lo tomó con calma, pero por fin consiguió acabarlo, justo para la campaña de Navidad del año siguiente.
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miércoles, 11 de marzo de 2026

De vuelta a Roma

Roma fue mi primer viaje al extranjero y recuerdo con mucho cariño mi estancia allí. Vi bastantes cosas y siempre me había prometido volver, así que decidí que ya era hora. Como me parece un gran destino para las primeras veces, decidí llevarme a mi madre, que nunca había salido de España y Portugal.
Como ella no había visto lo básico, fue un equilibrio entre ver lo básico y ahondar en lo que me quedó por ver, que salió bastante bien. Por desgracia, un problema con la aerolínea me estropeó la experiencia, pero bueno, es lo que hay.

Roma Barroca

Este tour ya lo había hecho con la agencia en su momento, así que sabía que merecía la pena que nos apuntáramos a un free tour (más completo que el de la agencia) la tarde de nuestra llegada. Empezaba en la Plaza de España (que había visto malamente en mi primer viaje y me gustó mucho por su ambiente) y desde ahí callejeamos a la Fontana di Trevi, donde tuvimos tiempo libre para visitar una iglesia cercana y tomarnos un helado.
Luego seguimos por la galería Vittorio Emanuele hasta el panteón, siempre callejeando por plazas y fuentes barrocas de interés. Después, atravesamos la preciosa Iglesia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón hasta Plaza Navona, donde acababa la visita.

Roma aleatoria (básicamente, entrar en iglesias)

La idea era vagabundear la mañana del segundo día porque no teníamos las entradas para el Vaticano hasta las 13 (por cierto, la página "oficial" es una estafa, no pagues tres veces más de lo que vale la entrada en ella). Se materializó en que entramos en cada iglesia que veíamos y flipábamos en todas. Eso no lo hice la primera vez que estuve en Roma, pero merece mucho la pena. Casi todas son extraordinarias y casi no me dio tiempo a subir las escaleras de la Plaza de España para ver la panorámica antes de correr hacia Vaticano.
vistas desde el puente de Sant Angelo y una de las muchas iglesias que visitamos en Roma
vistas desde el puente de Sant Angelo y una de las muchas iglesias que visitamos en Roma

Museos Vaticanos y Basílica de San Pedro

Cuando entré con la agencia, años atrás, me desesperé al encontrarme con que veíamos todo en solo dos horas y dejábamos atrás muchas salas y museos. Esta vez, teníamos toda la tarde por delante y vaya si cundió. El museo Egipcio me decepcionó un poco, los demás de cosas de la antigüedad no están mal, pero la parte artística es extraordinaria. Una podría quedarse embobada con cada obra durante horas, pero no es posible hacerlo, claro. Entrar antes de comer fue buena idea, porque los grupos de turistas a la carrera solo nos abordaron cuando ya habíamos visto buena parte del museo. 
La pena es que la capilla Sixtina estaba en obras y una pared no se veía, pero lo disfruté mucho.
Luego nos pusimos en la cola para la Basílica de San Pedro (gratis si no entras a la cúpula) y volví a alucinar con las dimensiones del lugar. Una maravilla.

Tour por la Roma imperial

Otro básico especial para mi madre que contenía mucha información nueva para mí que en el tour de la agencia pasaron por alto. Visitamos las panorámicas de los cinco foros romanos cercanos al Coliseo y, la verdad, una vez que te explican las dimensiones de cada cosa, flipas todavía más. 
Cuando acabó el tour, aprovechamos para pasear hasta la Boca de la Verdad. En mi primer viaje pasé casi al lado, pero no la llegué a ver (por entonces no había Google Maps ni roaming, me siento vieja) y me había quedado con las ganas. 
Después, tocó pizza y un nuevo tour que me parece imprescindible (ahora que soy más mayor y sé lo que contienen las iglesias).

Tour por las iglesias barrocas

Nos llevaron por las que tenían las obras más importantes (que no coincidieron con las otras que habíamos visitado por nuestra cuenta) y nos hablaron de ellas. Quizás fue un poco técnico todo, pero la verdad es que no habríamos acabado en la mayor parte de esas iglesias por nuestra cuenta, así que merece la pena apuntarse al tour.

El resto del viaje fueron paseos tranquilos por la zona del Castillo de Sant Angelo, más iglesias y dar vueltas cerca de la parada del bus al aeropuerto, casi en el Vaticano, donde no había mucho que ver.

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miércoles, 25 de febrero de 2026

Visita a Amarante desde Oporto

Decidí hacer una excursión a los alrededores de Oporto y el lugar elegido fue Amarante, un pueblo con mucho encanto famoso por las vistas desde el río. 
Como las excursiones oficiales eran prohibitivas, lo monté por mi cuenta con un autobús regional y el único free tour del pueblo. Mejor no confiar en las horas de llegada oficiales de los autobuses: fueron más de veinte minutos tarde tanto a la ida como a la vuelta, aunque el autobús salía en hora. Por suerte, llegué dos minutos antes de que empezara el tour.
Mirador de Amarante
El guía me llevó a lo largo de la calle que va al puente, señalándome los locales históricos y puntos de interés locales. Luego, cruzamos el puente y fuimos a la iglesia de San Gonzalo, una preciosidad a la que se puede entrar de forma gratuita. Luego subimos la calle hasta otra iglesia cercana, la de San Domingo, en la que, según me confesó, cada vez que intenta hacer una visita turística los voluntarios se ponen a cantar. 
Subimos a un mirador y pasamos ante la biblioteca, otra iglesia que estaba abierta por un funeral (la de San Pedro), varias casas de gente eminente del pueblo… hasta dar a la calle principal, muy comercial. 
Ahí acababa el tour, todavía me quedaban unas horas por delante, así que fui a la biblioteca para verla por dentro (solo quedan un par de detalles en el techo del antiguo convento), entré en la iglesia que faltaba, paseé por la ribera y visité un mercadillo local.
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miércoles, 11 de febrero de 2026

Viaje sorpresa a Oporto (con Vila Nova de Gaia)

Esta fue mi primera experiencia con Waynabox. El precio no es precisamente un chollo al haber salido una de las ciudades más baratas de Europa, Oporto, ya que está en el precio promedio que puedes encontrar en esta ciudad con vuelo y alojamiento céntrico. Ya había estado en Oporto, pero es una ciudad con mucho que hacer y no me faltaban planes.
De todas formas, no quería apurarme y el primer tour lo pillé a las 15:30. Hasta entonces, vagabundeé y me encontré con el mercado de Bolhão, que mantiene la esencia de un mercado sin renunciar a pillar a los turistas. En la planta de arriba hay artesanía y en la de abajo un mercado tradicional donde puedes aprovechar para comprar algo tradicional para picar.
Luego me fui a la iglesia de San Francisco, que tiene un interior barroco espectacular que no se puede fotografiar (aunque me enteré tarde). También tiene un pequeño museo y acceso a la cripta, aunque puedes pasar sin ver eso.

Tour por la Ribeira 

Luego me dirigí hacia el tour, un infierno de escaleras y puestas hasta llegar porque estaba justo arriba del todo.
El tour estuvo muy bien, sobre todo la primera parte, en que vimos zonas menos típicas bajando desde la catedral. En la segunda se solapaba con otro tour que hice hace dos años. Un plus, fue casi todo cuesta abajo.
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Al acabar, me volví al hotel y al día siguiente seguí explorando la ciudad por la tarde. Bajé paseando desde la estación de autobuses por una zona que no conocía hasta el convento de Santa Clara, una preciosidad barroca que está muy escondida pero que sin duda merece la pena ver (y es mucho más barata que la iglesia del día anterior).
Oporto desde Vila Nova de Gaia y convento de Santa Clara
Oporto desde Vila Nova de Gaia y convento de Santa Clara

Mi idea inicial había sido hacer el tour en barco por los seis puentes, pero, habiendo visto buena parte de ellos, me dio pereza. Así pues, subí andando tranquilamente al hotel por zonas que no había visitado antes y parándome en los puntos más interesantes. Finaliza el día en la iglesia de la Lapa, una preciosidad, aunque desluce mucho cuando ya se ha ido el sol.

Vila nova de Gaia

El último día solo era una mañana en realidad, así que hice una última visita al mercado de Bolhão antes de dirigirme al último tour en la ciudad de enfrente de Oporto: Vila nova de Gaia. Empezamos en la catedral y cruzamos el puente, donde nos contaron la historia del mismo y del resto de puentes que conectan la ciudad. Luego, fuimos bajando hacia la zona de bodegas, donde están todas porque en Oporto pagaban más impuestos, y nos encontramos con dos muestras de arte urbano muy interesantes. Finalizamos en tour en el monasterio del Corpus Christi, en cuya iglesia pública se puede entrar, así como en el piso de arriba, que es una auténtica muestra artística.

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Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

miércoles, 28 de enero de 2026

Escapada a Medinaceli

Hacía ya bastante que no realizábamos ninguna escapada por las cercanías de Madrid y escogimos Medinaceli, una ciudad que se remonta a la época romana.
Lo primero que ves nada más llegar, de hecho, es el arco romano y las murallas, y también hay varios mosaicos por la ciudad. Luego, fuimos directos a la iglesia de San Román, aunque por dentro está pendiente de una buena restauración y no es tan impresionante como anticipamos.
Plaza Mayor de Medinaceli
Plaza Mayor de Medinaceli
Después hicimos una parada en la tienda (después de tanto tiempo viéndolos en cada viaje, nos decidimos a catar los chocorreznos y los polvoreznos y, aunque suene extraño, están ricos) y vagabundeamos por el pueblo hasta la Plaza Mayor, tras lo cual nos acercamos al castillo (que está en ruinas y contiene un cementerio, solo se puede ver desde fuera).
Por la tarde, nos quedaba por ver el Convento de Santa Isabel (al que no se puede entrar) y el Palacio Ducal por dentro, que hoy en día es una sala de exposiciones de arte moderno con un espacio para mosaicos.
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miércoles, 14 de enero de 2026

Viaje a la República de Irlanda: otros pueblos, ciudades y parajes

Letterkenny 

Saliendo de Irlanda del Norte, y ya habiendo visto Dublín, hicimos una parada rápida en Grianan Of Aileach, un castro celta reconstruido en el siglo XIX antes de llegar a Letterkenny, pero estaba todo cerrado y solo dimos un paseo rápido hasta la catedral, a la que no se podía entrar, antes de meternos en el hotel para descansar.

Abadía de Kylemore

El día siguiente fue una paliza en autobús hasta llegar a Kylemore, un palacio decimonónico reconvertido en abadía. Tanto el entorno como el edificio son espectaculares, aunque la exposición del interior es un poco pobre y la iglesia está andamiada.

Galway

Luego hubo otro largo rato en autobús hasta Galway, una ciudad turística y estudiantil muy animada. No hay mucho que ver aparte de la calle principal y una catedral bastante moderna, pero tiene muy buen ambiente. 

Lahinch

Siguió otro largo trayecto en autobús hasta Lahinch, donde poco pude hacer aparte de asomarme a la playa y deshacer las maletas. Pero al día siguiente empecé el día dando una vuelta por el pueblo, con una playa de piedra frecuentada por surfistas. 
Irlanda - Abadía de Kylemore y Acantilados de Moher
Irlanda - Abadía de Kylemore y Acantilados de Moher

Acantilados de Moher

Luego, nos llevaron a los acantilados de Moher, con un corte espectacular. El recorrido completo son unos dos kilómetros y es un paseo precioso, aunque si eres bajito solo ves muro. La subida a la torre también tiene unas vistas bastante limitadas.
Por otro lado, tienen una audioguía bastante decente para ir enterándote de cosas mientras paseas y un centro de interpretación con un vídeo en 4D y fotos y curiosidades.

Limerick

Después fuimos a Limerick, una ciudad muy deprimida que empieza a levantar cabeza. Tiene un castillo y una catedral, así como una piedra con un tratado (tan erosionada que no se ve nada, aunque la rodean grabados con la historia de los reyes). Lo vimos a la carrera y la sensación que me dio fue que la guía no quería estar mucho tiempo por ahí porque la ciudad no le parecía segura.

Adare

La última visita del día fue Adare, un pueblo con algunas casas de tejado de paja y dos monasterios (en la iglesia de uno pudimos entrar), conocido por el hotel de superlujo (que obviamente no se puede ver).
Irlanda - casas de paja de Adare y calle de Killarney
Irlanda - casas de paja de Adare y calle de Killarney

Kenmare, Muckross, Killarney

El último día era casi todo de paisajes y autobús. Visitamos el anillo de Kerry, haciendo una parada primero en Kenmare, un pueblecito con un par de calles bonitas y una iglesia a la que pude entrar. Luego hicimos varias paradas fotográficas en los lagos, deteniéndonos en Muckcross House, una mansión victoriana que tiene un paseo precioso junto al lago.
Finalmente llegamos a Killarney, donde tuve bastante tiempo libre. Es una ciudad bonita y animada, con una catedral preciosa y una iglesia con mucho encanto, muchas tiendas y pubs y muy buen ambiente.
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