PINCHA PARA SABER DE QUÉ VAN. Para más información visita la Web oficial de Déborah.
Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

miércoles, 18 de marzo de 2026

Relato: Un cadáver en mi cocina

Hoy tocaba escribir una historia de suspense en la que la primera frase sea "Estoy de pie en mi cocina" 

Un cadáver en mi cocina

Estoy de pie en mi cocina mientras miro el cadáver de un desconocido. Quienquiera que lo haya matado ha intentado simular una pelea que ha acabado con un cuchillo atravesándole el corazón, pero es un chapucero: hay demasiada poca sangre y está claro que no ha muerto aquí.
Las autoridades sin duda llegarán a esa conclusión también, pero si les llamo tendrán que cumplir el protocolo y me interrogarán, aunque tengo una coartada muy sólida, porque vengo de echarles un cable con un asunto. 
Demasiado tiempo perdido, no me lo puedo permitir. Soy hacker blanca y estoy detrás de algo muy gordo, parar ahora podría significar perder la ventana de oportunidad. Quizás sea por eso por lo que me he encontrado un muerto casa, porque han averiguado que estoy tras su pista. Aunque la gente a la que me enfrento tiene más nivel y se habrían limitado a recurrir a sus informáticos, no a intentar detenerme de forma tan burda.
Ignoro al cadáver y me voy al salón para empezar a trabajar. Un par de horas más tarde, ya lo he dejado todo listo y ahora el proceso es casi automático, así que dejo a mis bots hacer su magia y vuelvo a la cocina. Tiro una foto a la cara del muerto y, mediante reconocimiento facial, le encuentro en redes sociales. Un tipo corriente. 
No me cuesta nada hackearle y escrapear sus últimas conversaciones. Encuentro respuestas en un chat con una chica misteriosa con la que ha quedado hace unas horas. Entonces, dirijo mis esfuerzos hacia el perfil anónimo y sobrepaso sus débiles defensas hasta dar con la culpable. Mi vecina y casera, que por supuesto tiene mis llaves.
Ahora sí que puedo llamar a las autoridades, a los que pongo en antecedentes. Mandan a dos parejas de agentes; todos me conocen. Les explico lo que ha pasado y lo que he averiguado. Cuando van a casa de mi vecina, ella sigue intentando quitar las manchas de sangre del verdadero lugar del asesinato. 
Aun así, tienen que seguir el protocolo y me interrogan mientras la científica hace su trabajo; pasamos un buen rato así, menos mal que he hecho lo que tenía que hacer antes de llamarles. 
Casi como si lo hubiéramos coordinado, cuando ya se han llevado al muerto y acaba el interrogatorio, mi ordenador emite una señal de victoria.
-A propósito, chicos, ¿os acordáis de ese post it con claves que fotografiasteis por casualidad en la casa del abogado de los mafiosos? Pues eran la puerta de acceso a todo su sistema digital, y estoy dentro. 
Sus caras de pasmo no tienen precio. Son conscientes de que he hecho el trabajo con un cadáver en la cocina. Pero la información a la que puedo acceder ahora es demasiado jugosa y lo pasan por alto.
-¿Qué puedes contarnos?
-Vamos a comisaría y lo vemos.
*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*
¿No quieres perderte más entradas como esta?
Entra en deborahfmunoz.com para leer más relatos, viajes y contenido cultural
Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Muchas gracias por visitarme y comentar! Espero que lo que publico te haya gustado pero, si no es así, por favor, ¡dímelo de forma constructiva! Tus comentarios me ayudarán a mejorar.