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Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

miércoles, 10 de junio de 2026

Viaje a Nápoles

Ya había estado en Nápoles, apenas un rato antes de pillar el ferri a Capri. Pero poco vi, así que quise volver y explorar más la zona.

Mi primera impresión de Nápoles fue muy mala porque mi hotel estaba en la zona de la estación central, repleta de gente con pinta de delincuente vendiendo lo que parecía mercancía robada a modo de top manta. En esas condiciones no me atrevía a moverme demasiado, ni a alejarme lo suficiente como para que cayera la noche. 
Por eso bajé hacia el mar, pero me encontré con unos astilleros que no me dejaban verlo. Di la vuelta, pero al cambiar de acera había una torre interesante a lo lejos y decidí acercarme. Encontré una iglesia preciosa, la Basílica Santuario de Santa Maria del Carmine Maggiore. Y, un poco más allá, una plaza bonita. En ese punto decidí no tentar a la suerte y volver al hotel.
El día siguiente empezaba con un free tour por Nápoles. Nos encontramos en la Plaza del Plebiscito, zona turística. Según me iba alejando del hotel, menos chungo parecía todo. Lo primero que hicimos fue ver la iglesia por dentro, neoclásica, muy elegante. También nos indicaron cómo llegar al paseo marítimo y entramos al patio y los jardines del palacio. 
Luego bajamos al castillo nuevo, al que tampoco se podía entrar. Y después nos hablaron del teatro San Pablo, tras lo cual entramos en la galería comercial Umberto I, donde nos dieron algo de tiempo libre. Ahí está un local típico donde se vende el Sfogliatelle: me comería uno por la tarde, está muy rico pero se toma caliente y es una bomba de relojería.
La siguiente zona que visitamos fue el barrio español, donde callejeamos un poco, y luego nos llevaron al Mercato Pignasecca, famoso por sus puestos de pescado, aunque no había ninguno porque era lunes (otros puestos de mercado sí estaban abiertos).
Varios puntos de interés en Nápoles
Varios puntos de interés en Nápoles: Piazza San Domenico Maggiore, Iglesia del Gesù Nuovo, Galería Umberto I
El tour acabó en el exterior de la Iglesia del Gesù Nuovo, que tiene como curiosidad un código en la fachada que es una partitura. Como nos habíamos retrasado mucho porque había un asistente en silla de ruedas, ya iba pillada para llegar al tour por Herculano, así que entré deprisa y corriendo en la iglesia y luego me dirigí al punto de encuentro en el puerto. Por la tarde, a la vuelta de Herculano, intentaría volver a ese punto pero no lo conseguí.
Fui hasta la playa pasando por el castillo del huevo. Para cuando llegué a esa altura, me di cuenta de que la playa estaba terriblemente lejos, hacía demasiado calor y de todas formas no iba a poder bañarme. Por eso cambié de planes y, aunque no di con la plaza, encontré el duomo y una preciosa iglesia, en las que por supuesto entré, antes de volver al hotel.
El último día hice un tour por el centro de la ciudad, más concretamente por los dos decumanos principales. Salvo por unas pocas plazas, casi todo ya lo había visto, aunque nos contaron bastantes curiosidades sobre la historia de la ciudad y su situación actual.
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miércoles, 3 de junio de 2026

Relato: El último amanecer

Nuevo relato con cartas fatum. Esto es lo que significa la tirada: El protagonista es un vampiro anciano cuyo origen es una librería y su background es un mago moderno. Tiene de esclavo a un hombre lobo novato y está atado a un espíritu. La marca del pasado es cazar a un hombre lobo urbanita y su motivación un vampiro guerrero.
 

El último amanecer

tirada de cartas que inspiró El último amanecer
Gane solo había deseado hacer su magia y acabar los pocos años que le quedaban de vida en su librería, junto a su amado Ian. Pero Ian había sido descuidado después de una de las batallas que libraba cada noche y la guerra entre vampiros y hombres lobo había llegado a su puerta.
Doge, el líder de los hombres lobo de la ciudad, había quemado su librería tras matar a Ian. Gane no era un mago tan poderoso, así que el deseo de venganza había logrado lo que no consiguió el amor del vampiro: que aceptara convertirse en un chupasangres para poder acabar con el que se lo había arrebatado todo.
Ahora, con el espíritu de Ian atado a él y la inmortalidad potenciando la magia de sus venas, por fin tendría su revancha. Doge había cometido el error de perder de vista al último hombre lobo que había convertido. Gane lo había esclavizado y, tras varios dolorosos experimentos, había encontrado el punto débil de esos chuchos.
Lanzó su hechizo con potencia suficiente para abarcar toda la ciudad y observó con deleite, junto al espíritu de Ian, cómo su esclavo se consumía sin remedio. Luego, condujo hasta la guarida de los hombres lobo y comprobó que todos habían tenido la misma suerte.
Pero pronto la euforia dio paso a la desazón. Ahora que ya había hecho lo que tenía que hacer, el abismo de la eternidad que le esperaba se le echó encima. Empezó a desesperar y a caminar sin rumbo fijo; después, se hartó del vagabundeo y se sentó en el paseo marítimo para que el sonido de las olas le tranquilizara.
El espíritu de Ian esgrimió los mismos argumentos que cuando estaba vivo: podrían estar juntos por siempre, tendría todo el tiempo del mundo para reconstruir su librería y ese nuevo poder que disfrutaba le abría infinidad de posibilidades de experimentación con magia. ¿Qué importaba si el precio era arrebatar una vida humana de vez en cuando? Siempre podía asesinar a humanos malvados, como había hecho él.
Solo que Gane ya había tenido una vida plena y satisfactoria. No necesitaba nada de eso. No lo quería, nunca lo había querido. Por eso, ignoró los cada vez más desesperados argumentos de Ian a la espera de su último amanecer, que le convertiría en cenizas.
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miércoles, 27 de mayo de 2026

Escapada a Parque Europa

Parque Europa está en Torrejón de Ardoz y, como su nombre indica, es un parque que está dedicado a Europa. Con todo tipo de recreaciones de edificios y monumentos de distintas partes del continente (más y menos logrados) y un claro objetivo educativo (con carteles explicativos de lo que se representa), tiene también todo tipo de atracciones y restaurantes, por lo que bien puedes echarle el día (aunque sale caro).
Si solo vas a pasear, sin embargo, lo ves fácilmente en un par de horas, aun cuando el recorrido no está del todo claro y hay que volver atrás a veces. No tiene pérdida, sin embargo, porque cada poco encuentras carteles indicando por dónde ir a cada cosa.
En cuanto a los monumentos recreados, curiosamente, hay mucho de Madrid (lo cual no tiene demasiado sentido porque el parque está a una hora escasa de la capital) y está bastante focalizado en unos pocos países, con algunos monumentos solo a trozos, pero está gracioso para los niños. El parque al menos es original, y merece la pena ir al menos una vez.

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miércoles, 20 de mayo de 2026

Relato: El milagro

Un nuevo lanzamiento de dados para hacer un relato, aquí tenemos el vídeo con el lanzamiento:  

El milagro

Dados que inspiraron el relato
El monasterio era demasiado remoto y no tenía ninguna reliquia ni milagro que justificara una visita de los peregrinos. Por eso, acababan allí los monjes que peor se desenvolvían y aquellos de los que querían deshacerse por motivos políticos. 
Aldo, que en pocos meses se las arregló para convertirse en abad, era de esos últimos. Le habían echado por su negativa a que reformara y actualizara la iglesia de su ciudad. En realidad, la reforma era una excusa para que Giacomo, el magnate que la financiaba, se quedara como adorno para su hogar las maravillosas esculturas que ya no quedaban bien con la nueva decoración. 
Las protestas de Aldo eran molestas, así que acabaron por poner como párroco a un amigo de Giacomo y desterrándole al monasterio, pero se la iba a devolver y ganaría la partida.
Cuando era párroco de esa iglesia, había tenido contacto con gente de toda catadura. Incluyendo buenos ladrones, a los que se dispuso a cartear con una serie de indicaciones que iban desde cómo forzar la cerradura de la casa del magnate hasta los mejores días para perpetrar el robo.
Los ladrones se podían llevar cualquier cosa de la casa, siempre que se hicieran también con la escultura del ángel que había estado en lo más alto del altar de la vieja iglesia: la más hermosa de todas. Luego, solo tenían que encontrar una forma de mandársela.
El ángel viajó escondido en un carro de paja hasta llegar a su destino, y Aldo solo le pidió al ladrón que la transportaba un último favor antes de mandarle a casa con todos sus pecados perdonados: ayudarle a poner la escultura en lo alto del destrozado altar de la iglesia del monasterio cuando cayera la noche.
La milagrosa aparición del ángel corrió de boca en boca y pronto empezaron a acudir fieles para admirar la estatua. Aldo sabía que tarde o temprano alguien la reconocería, así que en ningún momento ocultó en sus cartas a las autoridades eclesiásticas que era el ángel de su vieja iglesia, del que él era tan devoto. Paralelamente, Giacomo, iracundo y demasiado seguro de su poder, cometió el error de reclamar su devolución.
Las autoridades eclesiásticas, que habían ignorado el asunto de las estatuas y la reforma hasta el momento porque había mucho dinero en juego, ya no podían hacer la vista gorda cuando había un milagro de por medio. El magnate nunca las había comprado, las había tenido en depósito y, si el ángel había querido ir con Aldo a su nuevo hogar, quizás era una señal de que el resto de estatuas debían acompañarte.
Así pues, Giacomo perdió todas las estatuas y su prestigio por haber huido el ángel de su hogar. Mientras, Aldo, abad con fama de beato de un monasterio donde se había producido un milagro, con una iglesia reformada repleta de maravillosas estatuas que los peregrinos admiraban, alcanzó una posición inmejorable. Cierto que había tenido que cometer algún pecadillo para conseguirla, pero todos habían salido ganando. Salvo Giacomo, claro.
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