Auschwitz
El madrugón del día siguiente fue duro, y más cuando la visita fue a Auschwitz. En el primer campo está todo conservado tal cual y en las exposiciones se muestra lo que no quemaron los nazis: desde toneladas de pelo humano, ropa, zapatos, maletas… hasta algunos documentos. También hay dibujos de los presos y cosas similares, aunque no va a las historias personales y no fue tan mal trago como cuando fui a la exposición en Madrid. En el campo de exterminio se ven las vías del tren y entramos a un barracón de mujeres.
Cracovia
Por la tarde fuimos a Cracovia y empezamos en el castillo y la catedral. Luego fuimos avanzando por la calle principal y la paralela, girando para ver la universidad, y acabamos en la plaza Mayor.
En el tiempo libre en Cracovia bajé hasta la barbacana y luego volví a subir y me quedé por la plaza hasta que el trompetista de la Torre tocó la hora.
Seguí hasta la catedral, a la que entré, y luego me encaminé al barrio judío, aunque no me pareció especialmente interesante y decidí volver al centro. Allí entré en algunas iglesias y exploré calles secundarias antes de dar por finalizada mi visita y volver al hotel
Minas Wieliczka
Al día siguiente también hubo madrugón pero era para ver la joya de Polonia. Sus minas de sal, con todo el interior tallado en sal… ¡incluso una iglesia! Es una maravilla que no hay que perderse.
Jasna Góra
Por suerte, para ir al santuario de Jasna Góra no hubo que madrugar, aunque llegamos justo a la hora de la misa, tan llena que había gente siguiéndola en la calle con pantallas. Por eso, vimos primero el museo y la sala de los caballeros. Luego, acabada la primera misa, entramos a la iglesia brevemente, luego pasamos al edificio donde guardan los tesoros y finalmente visitamos la capilla del cuadro milagroso.*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*:–☆–:*
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