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Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

miércoles, 20 de mayo de 2026

Relato: El milagro

Un nuevo lanzamiento de dados para hacer un relato, aquí tenemos el vídeo con el lanzamiento:  

El milagro

Dados que inspiraron el relato
El monasterio era demasiado remoto y no tenía ninguna reliquia ni milagro que justificara una visita de los peregrinos. Por eso, acababan allí los monjes que peor se desenvolvían y aquellos de los que querían deshacerse por motivos políticos. 
Aldo, que en pocos meses se las arregló para convertirse en abad, era de esos últimos. Le habían echado por su negativa a que reformara y actualizara la iglesia de su ciudad. En realidad, la reforma era una excusa para que Giacomo, el magnate que la financiaba, se quedara como adorno para su hogar las maravillosas esculturas que ya no quedaban bien con la nueva decoración. 
Las protestas de Aldo eran molestas, así que acabaron por poner como párroco a un amigo de Giacomo y desterrándole al monasterio, pero se la iba a devolver y ganaría la partida.
Cuando era párroco de esa iglesia, había tenido contacto con gente de toda catadura. Incluyendo buenos ladrones, a los que se dispuso a cartear con una serie de indicaciones que iban desde cómo forzar la cerradura de la casa del magnate hasta los mejores días para perpetrar el robo.
Los ladrones se podían llevar cualquier cosa de la casa, siempre que se hicieran también con la escultura del ángel que había estado en lo más alto del altar de la vieja iglesia: la más hermosa de todas. Luego, solo tenían que encontrar una forma de mandársela.
El ángel viajó escondido en un carro de paja hasta llegar a su destino, y Aldo solo le pidió al ladrón que la transportaba un último favor antes de mandarle a casa con todos sus pecados perdonados: ayudarle a poner la escultura en lo alto del destrozado altar de la iglesia del monasterio cuando cayera la noche.
La milagrosa aparición del ángel corrió de boca en boca y pronto empezaron a acudir fieles para admirar la estatua. Aldo sabía que tarde o temprano alguien la reconocería, así que en ningún momento ocultó en sus cartas a las autoridades eclesiásticas que era el ángel de su vieja iglesia, del que él era tan devoto. Paralelamente, Giacomo, iracundo y demasiado seguro de su poder, cometió el error de reclamar su devolución.
Las autoridades eclesiásticas, que habían ignorado el asunto de las estatuas y la reforma hasta el momento porque había mucho dinero en juego, ya no podían hacer la vista gorda cuando había un milagro de por medio. El magnate nunca las había comprado, las había tenido en depósito y, si el ángel había querido ir con Aldo a su nuevo hogar, quizás era una señal de que el resto de estatuas debían acompañarte.
Así pues, Giacomo perdió todas las estatuas y su prestigio por haber huido el ángel de su hogar. Mientras, Aldo, abad con fama de beato de un monasterio donde se había producido un milagro, con una iglesia reformada repleta de maravillosas estatuas que los peregrinos admiraban, alcanzó una posición inmejorable. Cierto que había tenido que cometer algún pecadillo para conseguirla, pero todos habían salido ganando. Salvo Giacomo, claro.
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miércoles, 13 de mayo de 2026

Escapada a Pastrana

Llegamos a Pastrana a media mañana, justo cuando acababa de salir la última visita guiada de la oficina de turismo y tampoco había plaza para visitar el palacio. Cuando nos acercamos a la iglesia colegiata también nos informaron de que las visitas estaban llenas por la mañana, pero que por la tarde había una que cubría tanto la iglesia y la exposición de tapices como la propia visita al pueblo. Así pues, vagabundeamos por allí hasta después de comer.
Pastrana - Iglesia colegiata de la Asunción y Palacio ducal
Empezamos entonces entrando al Palacio Ducal, del que solo queda original los artesonados. Aunque nos explicaron todo fenomenal, creo que 5€ para lo que hay que ver es pasarse bastante.
Luego nos fuimos a la Iglesia Colegiata de la Asunción, donde vimos la propia iglesia, bajamos a la cripta y entramos a ver la joya: el museo de tapices. Los cuatro más importantes son espectaculares, así que esa entrada sí que tiene un precio más que justificado (5€). Luego, tras un concierto de órgano ofrecido por el párroco, salimos a la visita guiada (5€ adicionales) donde volvimos a recorrer más o menos los puntos que habíamos visto por la mañana: plaza de los cuatro caños, la Calle de la Palma (antigua Calle Mayor con edificios singulares), la Plaza del Deán y finalmente la Plaza de la Hora. En todo momento, se contaron bastantes cosas de la historia del pueblo, pero se hizo énfasis en dos personajes clave: Santa Teresa de Jesús y, sobre todo, la princesa de Éboli.
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miércoles, 6 de mayo de 2026

Relato: El reservado

Hoy voy a mezclar dos retos: Escribe una historia ficticia sobre un encuentro con una celebridad en un restaurante y Escribe una historia en la que la vida de una mujer cambia drásticamente en tres minutos.

 El reservado

Era su reservado. Pagaba un generoso suplemento para tenerlo en exclusiva a la hora de comer, todos los miércoles desde hacía años. Era su día, y por eso combinaba sus dos pasiones: leer en silencio y darse un homenaje gastronómico. Por eso, no entendía la insistencia de los camareros y del maitre para que cediera el espacio a una celebridad.
-Es que, entiéndanos, la gente se ha vuelto loca al verle y no le dejan comer tranquilo, ni a nosotros trabajar...
-La solución es muy sencilla -respondió ella-. Que se vaya a otro restaurante donde sí haya un reservado disponible. 
Por fin consiguió que el personal la dejara en paz, pero esta vez fue la celebridad quien irrumpió en su reservado. Ella vivía desconectada del mundillo del famoseo y las redes sociales; no tenía ni idea de quién era, seguramente un actor o un modelo, aunque en esos tiempos de influencers en los que cualquiera alcanzaba la fama era imposible saberlo.
-Hola -dijo él con una sonrisa y voz grave. Era guapo, el condenado, y sabía cómo parecer aún más atractivo-. Ya sé que ha dicho que no quiere cederme el reservado, pero me preguntaba si no podríamos negociar... ¿Qué le parecería que comiéramos juntos?
Era tentador, pero no quería sentar un precedente. Si cedía, la situación podría repetirse en otra ocasión y se estropearían sus miércoles.
-Que si tengo un reservado es porque no quiero comer con nadie, ni que nadie me moleste mientras leo mi libro con tranquilidad. 
Él pareció sorprenderse por esa respuesta y luego, tras echar una ojeada al título del ejemplar, la miró intrigado:
-No tiene ni idea de quién soy yo, ¿verdad?
-Me temo que no, y debo pedirle de nuevo que abandone mi reservado.
La celebridad lanzó una carcajada incrédula, pero hacía mucho que no encontraba a alguien que despertara su interés de esa manera.
-Solo una cosa más antes de marcharme. Sus reticencias a comer acompañada, ¿solo abarcan el mediodía o también las cenas? La verdad, acabo de terminarme ese mismo libro que está leyendo y estoy deseando comentarlo con alguien, sobre todo la parte del piano. Por cierto, soy Owen -finalizó tendiéndole la mano.
Ahora fue ella la sorprendida. No era precisamente un best seller, pero la referencia indicaba a las claras que lo había leído. Además, había que reconocer que él era un encanto. Tomó su mano.
-Mica. Y, mientras no sea un miércoles a mediodía, estoy libre.
Intercambiaron sus teléfonos antes de que él la dejara sola en su reservado. Esa misma noche, quedaron y, tras varias horas hablando primero del libro y luego de sus vidas, empezaron a tutearse. Ella todavía tardó algunos meses en invitarle al reservado para disfrutar juntos de la lectura y la comida. Años después, felizmente casados, ambos coincidían en que esa breve conversación de tres minutos les había cambiado la vida.
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miércoles, 29 de abril de 2026

Escapada a Valdemoro

La verdad, nunca se me habría ocurrido irme de turismo a Valdemoro. La cosa es que un chico vendía unos cómics que quería por Wallapop a muy bien precio y solo se podía en mano. Cuando me dio por mirar qué había en el pueblo, me encontré con que tenía una oficina de turismo y me decidí. Después de todo, la Renfe llega hasta allí.
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y Ermita del Cristo de la Cruz de Valdemoro
Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y Ermita del Cristo de la Cruz de Valdemoro
El pueblo está bien para echarle un par de horas (aunque en una se ve si vas con prisa). Empezamos el recorrido en la Plaza de la Constitución, típica plaza de pueblo, para irnos al convento de Santa Clara. La capilla es muy normalilla. 
Luego paseamos hasta la fuente de la Villa, donde estaba el antiguo lavadero (del que no queda rastro) y seguimos hasta la Casa de la Inquisición y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Esta iglesia es preciosa, la verdad, tanto por dentro como por fuera me pareció espectacular. También me pareció una preciosidad el interior de la ermita del Cristo de la Salud, donde acababan los puntos de interés. Desde ahí, atravesamos el bonito Parque del Duque de Ahumada y volvimos al ayuntamiento, donde recogí mis cómics y finalicé la visita.
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