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Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

sábado, 29 de diciembre de 2018

Mi año de escritora y viajera

Se acaba el año y, como viene siendo acostumbrado, toca hacer un resumen de todo lo que ha pasado en él. Como sabéis, este blog está polarizado en dos partes:
  • Una parte en la que hablo de mis libros, publico mis relatos cortos y comparto todos mis proyectos, vamos, mi lado creativo.
  • Otra parte en la que muestro todas las cosas que hago para salir de mi zona de confort, despertar mi curiosidad y mantener en forma dicho lado creativo. Vamos, mis viajes, aventuras para superar mis miedos...
Por eso voy a hacer el resumen manteniendo esas dos secciones. El resumen de mis lecturas, películas que veo, lugares culturales que visito... se publicará en breve en escriboleeo. Y en mi web oficial de escritora, lectora, viajera y bloguera cultural me iré solo a lo más destacado con un resumen (porque, ya veréis en la entrada, simplemente he hecho DEMASIADAS cosas).

Entrenando mi lado creativo:

Viajar sola: estupenda forma de sacarme de mi zona de confort 

Este año he hecho tres grandes viajes, pero curiosamente pocas escapadas.
Viaje a Londres:
Viaje a Londres
Viaje a Rusia:
viaje a París de la escritora Déborah F. MuñozViaje a París:
Escapadas:

Aventuras para superar los miedos y experimentar cosas nuevas:

Apariciones públicas

Este año han sido pocas y se pueden contar con los dedos de la mano. El nuevo trabajo y algunos problemas de salud me han llevado a bajar el ritmo. Además, he decidido que voy a ir a eventos a disfrutarlos, no a vender libros. Así que solo hice la obligada presentación de Incursores del Ocaso, fui a un encuentro de escritores, di una charla en la lit con, monté un evento divertido llamado Escritores en apuros en la Feria del Libro con Ester FG e hice alguna presentación de Amigos o algo más a petición de mi editor.

Sacando mi lado creativo 

Libros publicados este año

portada del libro de relatos cortos 42 trozos de amor y pasiónEmpecé el año publicando una antología más de la colección Trozos. Ya sabéis que en ella recopilo los mejores relatos cortos que he publicado tanto en este blog como por diferentes medios, agrupados en temáticas diversas. En este caso, 42 trozos de amor y pasión se centra en los géneros romántico y erótico.
portada de la novela romántica paranormal ciberpunk Incursores del ocasoPero el gran lanzamiento, mi gran apuesta del año, llegó en marzo, cuando publiqué Incursores del ocaso. Esta historia de mi elfo nigromante llevaba años rondándome, pero tuve que dejarla enterrada en el cajón por motivos diversos. Por fin pude retomarla, para alivio de los fans de Incursores de la noche, que estaban tan impacientes (aunque todas mis novelas son autoconclusivas) que se pusieron un poquito pesados. Como siempre, la mezcla de fantasía con ciberpunk es un riesgo, pero de momento todo han sido buenas críticas ^^.

Relatos cortos publicados en el blog:

Un relato corto a la semana. Esa era la promesa, y se ha visto cumplida salvo, obviamente, en las bien merecidas vacaciones que disfruté este verano. Me he basado en diversos retos creativos para hacerlos: el ya clásico Vuestras consignas, mi relato; el reto de portadas que tenía ilustradas, el lanzamiento de dados...  Aquí va una lista de todos, con enlace:

Relatos cortos de fantasía:
El bosque
Solo seis balas
El gato y la araña
El mago y el mensajero
La poción
La programación
El terror de Danbrauld
La puerta del desván
Cebrasos y polillas
San Jordi y la dragona
Terral: orígenes: Beso
El matadragones
La gran fiesta de aventureros
El ungüento
La excursión
Relatos cortos de ciencia ficción:
Un plan desesperado
Ciudad sin ley
La inspiración
Relatos cortos de otros géneros:
El hijo del capo
¡De buena me he librado!
Vivir sin ti
La acosadora
De regreso
Pánico a la monogamia
Lo bastante hombre
La salida extraexcolar
El peregrino
Claustofobia
El timador
El almacén
La confesión
Padre e hija
El secreto
 El nido de libros
Pequeños fósiles
Sin arrepentimientos.
El mejor regalo de Navidad
Obsesión
El tesoro
Magnicidio 
     ¿Los habéis contado? Yo sí y hay, ni más ni menos, que 51. Y este es el resumen de mi año. No parece que cundan tanto hasta que lo publico y me entra una gran satisfacción...

    miércoles, 26 de diciembre de 2018

    Magnicidio, un relato muy poco navideño

    Participo con este cuento en el concurso de relatos cortos de Zenda. No es precisamente para todos los públicos. Es más bien un relato bastante heavy. Y, como de costumbre, el espíritu navideño brilla por su ausencia. Pero es lo que ha salido, y ya no hay tiempo para más.

     Magnicidio

    Estaba harto de oír hablar de la magia de Papá Noel: él había pedido ser famoso y no se lo había concedido. Pero era lo que más deseaba y, por eso, cuando leyó el artículo sobre los magnicidas que pasaban a la historia y decidió que era la forma más rápida de conseguir la fama que ese viejo gordo le había negado, ya tenía a su víctima escogida. 
    Planeó el asesinato al detalle y esperó con paciencia a que la carroza de la cabalgata se acercara lo suficiente. El disparo con la escopeta que había robado a su padre fue perfecto, justo entre los ojos, y el alboroto de después fue de lo más disfrutable. 
    Pero, por supuesto, no salió como había esperado. ¿Cómo iba a saber él que el que estaba en la carroza no era el verdadero Papá Noel? En vez de convertirse en el famoso magnicida que acabó con la magia de la Navidad, se convirtió en el niño que asesinó a un pobre hombre disfrazado. ¡Ni siquiera se mencionó su verdadera identidad porque era menor y había una ley que lo impedía!
    Pero no voy a rendirme, pensaba mientras fingía arrepentimiento para que los psicólogos no le encerraran, o le dieran por loco. Solo tengo que tener paciencia... y encontrar al de verdad.  

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    sábado, 22 de diciembre de 2018

    Viaje a París: día 5: París Random + ¡contrabandista de queso!

    Días anteriores del viaje a París:
    Mi último día en París solo pudo definirse con una palabra: desastre. Me desperté pronto y subí hasta el Sagrado Corazón, aunque ya había ido el día anterior, y mereció la pena verla de día y las vistas desde allí son estupendas. También pasé de nuevo por el muro de los "Te quiero".
    Pero a la vuelta todo fue de mal en peor. Descubrí que mi agente de viajes se había equivocado y me había pedido el transfer para dos días antes, así que pasaron largas horas hasta que pudimos solucionarlo. El hotel no quiso dejar mi maleta en custodia sin cobrar, y eran tan cutres que no pensaba darles un euro más, así que me tocó cargar con la maleta por medio París (con el apestoso olor del queso que había comprado como regalo siempre a mi espalda).
    Mi idea era subir a lo alto de Notre Dame pero, entre lo que tardé con el problema del transfer, ir al supermercado a por la comida del día para acompañar la baguette y el croissant que me había comprado y un par de desvíos para ver cosas interesantes, cuando llegué había una cola inmensa y me dieron cita para las 2:40, que era la hora a la que tenía que salir de vuelta al hotel. Vamos, que al final no pude subir.
    Viaje a París: muro de los Te quiero y Vistas de París desde el Sagrado Corazón
    Muro de los Te quiero y Vistas de París desde el Sagrado Corazón
     Eso sí, volví al hotel por otro camino y me encontré con otras tantas cosas interesantes e incluso me permití comprarle una pequeña obra de arte a un artista callejero.

    ¡Me quitaron mi queso! Ahora resulta que soy contrabandista...

    El único transfer que habíamos podido conseguir me llevó al aeropuerto cinco horas antes y, por culpa del queso, me registraron como si fuera una traficante de drogas, con control de sustancias estupefacientes incluido. Lo peor no es eso, lo peor es que ¡encima me quitaron el queso! Lo único que logré sacar en claro era que estaba prohibido pasar camembert de "contrabando" en los aeropuertos franceses. Aunque a mí me suena más a que el tío no tenía nada que cenar y le arreglé la noche. Todo el día cargando con queso oloroso para pasar vergüenza, que se lo quede el tío de aduanas y encontrar el mismo queso, pero más caro, en el duty free del aeropuerto.
    La espera fue tan larga que me dio tiempo acabar Los miserables (que empecé expresamente para este viaje y he leído entre el avión, los desplazamientos y las colas) y a leerme entero Cuento de Navidad. Para colmo, el avión salió con retraso por lo que llegué muy tarde a casa.

    Consejos para visitar París (5): El transporte y la movilidad

    Moverse por París es superfácil. Hay líneas de tren y metro, entre las que puedes cambiar con el mismo billete durante una hora y media. También hay numerosas líneas de autobús, tranvía..., así que llegar a cualquier lado es facilísimo. Además, si tienes dudas sobre qué tipo de billetes coger, el personal de las estaciones es superamable y te ayuda siempre. Una anécdota con esto: aunque me defiendo con el francés y me entendían perfectamente, al notar que era extranjera cambiaban de inmediato al español o al inglés para que a mí me resultara más cómoda la conversación. Todo un detalle, la verdad.
    Además de esas opciones, hay unos patinetes que se puedes coger donde los encuentres y abandonar donde te plazca. Funcionan a través de una app. También hay bicicletas que funcionan con el mismo sistema, pero no tantas.
    Aparte, tenemos los autobuses turísticos y los Batobuses, que hacen el recorrido turístico por el Sena.

    Y un último consejo... ¡a la vuelta no lleves queso en la maleta!

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    miércoles, 19 de diciembre de 2018

    El tesoro, un relato corto

    Toca hacer un relato corto con todas las palabras que recibí en el último "Vuestras consignas, mi relato". Fueron demasiadas:
    • Niños, naturaleza y familia (Cantimploraventu)
    • Caverna desconocida (Dio Der): dada la ausencia de comas, doy por supuesto que quería que fueran juntas...
    • Pareja, machismo, futuro (Vapornosotras)
     Así que lo que voy a hacer es lo de costumbre: dividirlas para hacer dos relatos cortos. Me quedo de momento con las cuatro primeras (contando caverna desconocida como una única palabra) y más adelante haré otro texto con las tres restantes.

    El tesoro

    Los niños habían encontrado una caverna desconocida y la familia al completo, que visitaba esos parajes todos los fines de semana para disfrutar de la naturaleza, se debatía entre la prudencia y la tentación que suponía entrar a explorar la cueva.
    Al final, la curiosidad se impuso y decidieron que uno de los adultos se adelantaría para asegurarse de que la caverna era segura antes de que los demás, en especial los pequeños, pasaran al interior. El elegido fue Jonás, el tío soltero, al que no le hacía ninguna gracia la idea de ser la avanzadilla:
    «Mandemos a Jonás. Total, él no tiene mujer ni hijos, es prescindible», pensaba, amargado, para sí, hasta que, tras una curva cerrada, la sorpresa detuvo esos pensamientos funestos: había llegado a una sala repleta de cofres llenos de tesoros.
    Estuvo a punto de correr al exterior para contarles a los demás un descubrimiento, pero algún diablillo egoísta le susurró al oído: «Ya que has sido tú solo quien se ha arriesgado, es lo justo que te quedes con toda la recompensa».
    Jonás asintió y, cuando salió de la cueva, dijo a todos, con tono grave:
    —Lo único que hay es un desprendimiento de rocas. Donde ha habido un desprendimiento, puede haber más, mejor no arriesgarnos a que los niños entren... De todas formas, no hay nada que ver.
    Ninguno sospechó jamás que hubiera mentido, ni siquiera cuando se enteraron de que visitaba la zona con cada vez más frecuencia, incluso entre semana. Tampoco nadie cuestionó que, cada vez que hacían una excursión por los alrededores, insistiera en mantener a todos alejados de la cueva.  ¿Acaso no lo hacía porque adoraba a sus sobrinos y quería protegerles?
    No obstante, un día, Jonás fue incapaz de resistirse a ir a echar un vistazo a su tesoro, con el que cada vez estaba más obsesionado, y uno de los niños le siguió lo más silenciosamente que pudo. Le dio un poco de miedo entrar en la caverna, pero no tardó en vencerlo y adentrarse. Cuando vio a su tío sentado en el suelo, contando monedas de oro, no pudo evitar soltar una exclamación ahogada.
    Con la mirada enloquecida, Jonás agarró a su sobrino y comenzó a zarandearle:
    —No se lo dirás a nadie. ¡No se lo dirás a nadie! —gritaba, y el sonido comenzó a reverberar en la caverna. Lo que se había inventado Jonás era, en realidad, verdad: la cueva no era estable, y el ruido rompió el equilibrio que tenía, pero él estaba demasiado ocupado en gritar a su sobrino para advertirlo. El niño, sin embargo, sí que se dio cuenta y pegó una fuerte patada a su tío, que le hizo soltarle, antes de salir corriendo. Él escapó por los pelos, pero Jonás, que cojeaba por el dolor de la patada, no tuvo tanta suerte y fue sepultado por las rocas.
    Cuando el pequeño llegó hasta su familia y contó todo, ninguno se creyó la parte del tesoro y de la locura de su tío, pero corrieron a la cueva y llamaron a las autoridades para intentar salvarle. No había nada que hacer: mover las rocas era un peligro y era imposible que Jonás hubiera sobrevivido. Todos dieron por hecho que el niño había entrado en la caverna a explorar y que su tío había ido tras él para salvarle, así que, en el imaginario de la familia, se convirtió en algo así como un santo. Sin embargo, el niño nunca olvidó la verdad y, cuando creció, se la contó a sus hijos. Uno de ellos, ya adulto, se las arregló para que le dieran permisos para realizar excavaciones arqueológicas en la zona. Tras varios años despejando las rocas de la antigua caverna, la expedición encontró una fortuna en monedas de oro y un montón de huesos aplastados.

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    sábado, 15 de diciembre de 2018

    Viaje a París: día 4: cementerio Père-Lachaise, Catacumbas, Montmartre

    Días anteriores del viaje a París:
    1: Barrio Latino y París iluminado
    2: París Esencial + Leyendas y misterios
    3: Walt Disney Studios y Disneyland Park

     Turismo funerario en el cementerio de Père-Lachaise

    Después de Disneylandia necesitaba un cambio de aires, así que decidí dedicar mi cuarto día del viaje a París al turismo funerario. Lo primero fue visitar una de las mayores concentraciones de arte escultórico y arquitectura fuera de museos: un cementerio. En concreto, el famoso cementerio de Père-Lachaise.
    Llevaba un plano con algunas tumbas emblemáticas que había elegido, no tanto por el personaje que estaba enterrado en ellas como por la belleza o curiosidad de la tumba. Algunas de las más bonitas e interesantes son la de Eloísa y Abelardo (pareja legendaria), Robertson (aeronauta y creador de fantasmagorías), Chopin (célebre compositor), Demidoff (aristócrata rusa), el general Foi, Victor Noir (periodista asesinado por Pierre Bonaparte al que todo el mundo toca los pies, el paquete y los labios para conseguir una buena vida sexual) y Oscar Wilde. Pero un consejo: si haces esta pequeña excursión, no olvides perderte y pasear por zonas que no tienen tumbas de renombre. Muchas de las más bellas, originales, bizarras o interesantes no pertenecen a ningún famoso.
    Vi una buena parte del camposanto, especialmente de la parte derecha, que tiene la mayor concentración de tumbas de renombre y, al ser más vieja, creo que es la más bonita. La parte izquierda apenas la vi, pues ya había visto todas las tumbas que quería y, aunque iba una hora adelantada respecto a la precisión, decidí ir con calma a las catacumbas.
    Viaje a París: cementerio de Pierre Lachaise Y Catacumbas
    Cementerio de Père-Lachaise Y Catacumbas

    Turismo funerario en las Catacumbas de París

    Fue una suerte haber salido del cementerio una hora antes de lo previsto, porque me tragué dos horas de cola en las catacumbas. Llovía y hacía frío, pero la verdad es que entré en el entrampamiento clásico del turista: demasiado tiempo para lo que esperaba ver pero, como ya llevaba mucho rato, abandonar no era opción. Además, ¡oh, sorpresa!, la entrada costaba 3€ más de lo que se anunciaba.
    Todo para apenas media hora caminando por pasillos llenos de huesos, muy estéticamente colocados, sí, pero realmente no merecía la pena 2 horas de cola y 13 € para eso. Ni la angustia porque no iba a llegar al Tour de Montmatre. Fue una absoluta decepción y me sentí bastante estafada, ¡si al menos el recorrido hubiera sido más largo!

     Free Tour de Montmartre con París Paso a Paso

    Al final, claro, sí llegué con tiempo al free tour porque, como ya dicho, a pesar de la larga cola, la visita solo fue media hora. Incluso me dio tiempo a pasar por el hotel y adecentar un poco la habitación.
    Montmatre, barrio bohemio, no tiene mucha historia más allá de la de los artistas y personajes que vivieron en él. Aun así, fue interesante. Era un lugar de paisajes y molinos que se convirtió en la zona barata de París, lo que hacía que todos los artistas acabaran allí. Y el barrio creció gracias a ellos, cuyos cuadros y su forma de vida, en su momento, no estaban bien vistos. Nuestro guía era bastante buen narrador, por lo que se me hizo ameno.
    Viaje a París: Moulin Rouge y Sagrado Corazón
    Montmartre: Moulin Rouge y Sagrado Corazón
    Empezamos en el Moulin Rouge, muy ligado a Toulouse-Lautrec (y más espectacular en fotos que en persona). Luego subimos al famoso café de la película Amelie y visitamos el Muro de los "Te quiero". Seguimos hacia arriba hacia el Bateau Lavoir, muy relacionado con Picasso. Continuamos hasta el Moulin de la Galette (este sí fue un molino auténtico en su época y sobrevivió gracias a un acto heróico de un chiquillo que fue desmembrado por los rusos), que inspiró a muchos artistas como Renoir. Vimos también la estatua de Dalida (hay que tocarle los pechos para tener suerte...), la Plaza de los pintores (que apenas tiene ya pintores porque el ayuntamiento cobra mucho y solo pueden permitirse los puestos los restaurantes, para poner terrazas) y finalizamos en el Sagrado Corazón, que es preciosa tanto por dentro como por fuera y tiene unas vistas estupendas.
    De vuelta al hotel descubrí por qué me habían dicho que era un barrio chungo, ya que hay una avenida en la que todos los comercios son o bien sex shops o bien club de alterne.

    Consejos para visitar París (4): A la caza de un baño público en París

    En París hay muy pocos baños públicos y los que hay están bastante bien escondidos, aunque gracias a google es fácil localizarlos. Pero una vez encuentras uno es fácil reconocerlos: casi todos tienen forma de kiosco y están sorprendentemente limpios. Esto es porque tienen un sistema de lavado automático que limpia todo el interior del baño. A mí casi me pilla dicho lavado dentro, pero por suerte tiene apertura de seguridad ^^. Además, todos los aseos públicos tienen cerca un mapa donde te dice las localizaciones de otros puestos (por si están estropeados u ocupados) y hay señales en las calles.
    Aprovecha estos y todos los que te encuentres en las atracciones a las que vayas: los de los centros comerciales son de pago, así como los más visibles, como el de al lado de Notre Dame. No caigas en la trampa, hay baños públicos relativamente cerca de esos de pago y, si puedes aguantarte, mejor que mejor si vas a esos. Si no, por lo que cuestan, casi que mejor entra en una cafetería y toma un café.

    Último día del viaje a París


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    miércoles, 12 de diciembre de 2018

    Claustofobia, un relato corto

    Otro de los relatos cortos que hago tras lanzar los dados. La verdad, esta vez no sabía muy bien cómo casar un submarino con un cáctus, pero al final me las apañé.

    Claustofobia

    Dados que inspiraron Claustofobia, uno de mis relatos cortos
    Cuando se enroló en la marina, deseoso de huir del paisaje de dunas y cáctus que le había visto nacer, nunca pensó que acabaría en un submarino, hacinado con más de cien personas a miles de metros de profundidad. Había esperado, más bien, viajar a lugares exóticos y darlo todo en el combate, quizás hacer alguna heroicidad. Nunca se había considerado una persona claustofóbica, pero era su primera inmersión y no podía soportarlo ni un segundo más.
    -Añoro la luna y las estrellas -gimió.
    Justo entonces, iniciaron la maniobra para salir a la superficie y se lo tomó como una señal. Así pues, en cuanto supo que la escotilla estaba abierta, ignoró todas las órdenes y corrió hacia el exterior. Golpeó a los que intentaron detenerle, incluyendo a varios de sus superiores directos, pero aun así solo consiguió echar un vistazo al cielo a través de la escotilla antes de que le placaran.
    Después de eso, todo fue mil veces peor, porque le encerraron al considerarle un peligro y ya ni siquiera podía moverse por el reducido espacio del submarino. Poco a poco, la locura le fue invadiendo y, para cuando llegaron a puerto y le sacaron de allí, ya pensaba que su única realidad era ese reducido espacio y que el exterior era un sueño.
    Tras un arduo proceso, sus familiares lograron llevarle de vuelta a casa y ese paisaje que tanto había despreciado le devolvió, poco a poco, la cordura. Nunca más quiso marcharse.

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    sábado, 8 de diciembre de 2018

    Viaje a París: día 3: Walt Disney Studios y Disneyland Park

    Y llegó el día de llevar a cabo el objetivo principal del viaje: ir a Disneyland, como habrían querido mis abuelos. La verdad, después de la paliza del día anterior no tenía muchas fuerzas, así que decidí tomármelo con calma. Como podía entrar a ambos parques con la entrada que había adquirido, decidí empezar por el que cerraba antes y luego continuar por el clásico.

    Walt Disney Studios


    Empecé por Walt Disney Studios porque es el que cierra antes y porque quería comer en Disneyland Park, así que decidí dedicarle la mañana a este parque y luego el mediodía y la tarde al otro. Estas son las atracciones que visité:

    Armageddon

    Esta atracción es muy chula (aunque la intro se me hizo un poco pesada. Como si estuvieras en la estación rusa en la que repostan en la película, todo empieza a agitarse y a explotar mediante efectos especiales.

    Studio Tram Tour: Behind the Magic

    Esta no molaba tanto. Es un tren sobre los efectos especiales, que estaba en inglés y en francés. Yo me defiendo con ambos idiomas, pero si no es tu caso (y digo ambos porque alterna inglés y francés)  no te vas a enterar de mucho más allá de un par de efectos especiales con fuego y agua (puede salpicar).

    Ratatouille

    Me habían recomendado encarecidamente esta atracción, así que, aunque no veo bien en 3D (pertenezco a ese 12% de la población cuyos ojos no ven ese formato) y tengo tendencia a marearme decidí probar. La atracción te pone en la piel de una rata que corre por las cocinas de la película. La verdad es que es divertida, conseguí intuir algo de las partes en 3D entrecerrando los ojos y, por supuesto, me pillé un señor mareo.

    The art of Disney Animation

    Finalicé la visita con un recorrido por la animación de Disney. Al principio puedes ver distintos aparatos relacionados con la historia de la animación, es muy interesante. La parte del medio es un rollo, con muchas escenas de distintas películas de Disney sin mayor fundamento. Luego, una persona tiene un diálogo con un Mushu (de Mulán) animado, donde se nos enseña de forma divertida el proceso creativo.
    Y con esta atracción finalicé mi visita a Walt Disney Studios y me fui directa a comer a Disneyland Park.

    Disneyland Park

    Viaje a París: Disneyland Park
    Lo primero que hice fue ir a comer a una pizzería (Bella Notte, inspirada en Fantasía) relativamente barata. Pude colar bocatas, pero me apetecía comer caliente y anticipaba una larga tarde, así que me tragué una cola inmensa, pero comí bastante bien. Luego visité las siguientes atracciones (entre atracción y atracción, hice un recorrido por todo el parque disfrutando de las diversas ambientaciones y también me topé con la cabalgata navideña de mediodía y otra cabalgata de personajes Disney a media tarde):

    El castillo de la Bella Durmiente y la cueva del dragón

    Muy vistosos, no te tragas ninguna cola para entrar, es todo decorados. El castillo narra la historia de la Bella Durmiente en varios formatos y la cueva del dragón es simplemente el bicho que se mueve.

    Laberinto de Alicia en el País de las maravillas

    Un laberinto en el que es imposible perderse y que desemboca en el castillo de la Reina de Corazones. A lo largo del recorrido, vas viendo diversos personajes de la película.

    El pasaje encantado de Aladdin

    Nada dinámico, simplemente paseas y vas viendo distintas escenas de la película.

    Piratas del Caribe

    Es una larga cola, pero al menos la haces en un decorado interesante. Luego, la verdad es que es espectacular, vas por el agua en una travesía por escenas de piratas y bandidos y hay un par de bajaditas bruscas.

    Nautilus

    Es simplemente el decorado, vas andando por las distintas salas del submarino.

    Buzz Lightyear láser blast

    Un rollo, no tenía ni idea de cómo se disparaba la pistola y todo iba tan lento que se me hizo pesado porque no vas andando... Y encima tuve que esperar una larga cola.

    El vuelo de Peter Pan

    Para cuando me propuse entrar a esta atracción, ya había visto todo el parque y no tenía otra cosa que hacer que esperar colas. No merece la pena esperar los cuarenta minutos que estuve (salvo que no tengas otra cosa que hacer, como era mi caso) para una atracción tan corta. Aunque es bonito, ya que es como si estuvieras sobrevolando Londres y Nunca Jamás.

    Espectáculo de luces

    Cuando salí de la atracción de Peter Pan ya estaban echando a la gente de todas partes. Quedaba muy poco para el cierre y el espectáculo de fuegos artificiales, así que esperé en un lugar privilegiado, que se me fastidió porque un señor se puso de pie delante de mí. Además del espectáculo, también hicieron un extra por el aniversario de Mickey. Y debo decir que merece mucho la pena quedarse a verlo, aunque sea tarde, estés cansado y tengas ganas de irte. Se puso a llover a mares en medio del espectáculo, por cierto, pero me quedé hasta el final porque me encantó.

    Consejos para visitar París (3): Especial Disney

    1. Hay autobuses, pero también una línea de tren (la roja) que te deja en la puerta y es más rápida y cómoda. También hay servicios de transfer que te recogen en el hotel, pero solo son económicos si sois un grupo grande.
    2. Compra la entrada por internet, presencialmente sale mucho más caro. 
    3. Al entrar te dan un plano y el programa del día, intenta ir a primera hora y en las horas de comer a las que están marcadas como Imprescindibles, porque son las que más cola tienen. En el plano también hay una leyenda con el nivel de precios de los restaurantes y su localización.
    4. En el programa no vienen algunas cosas, como las cabalgatas. El espectáculo de luces, por cierto, es impresionante, merece la pena quedarse a verlo aunque tengas ganas de marcharte.
    5. Algunas atracciones, como el Ratatouile, tienen una cola especial para los que van solos. Si vas en grupo pero podéis separaros, poneos en esa cola y ahorraréis mucho tiempo.
    6. Los personajes Disney no se pasean por las calles del parque, tal y como pensamos. Están en puntos muy localizados y para hacerte fotos con ellos tendrás que esperar largas colas (mira que he ido en temporada alta, pero he visto algunas estimadas de 75 minutos). 

    Días siguientes del viaje a París:



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    viernes, 7 de diciembre de 2018

    Haré un relato con tus palabras, ¿me dices una?

    Reto vuestras consignas mi relato
    Ya sabéis cómo va... Necesito alrededor de tres consignas, cualquier palabra, que me daréis vosotros por comentario (por aquí, por facebook... lo mismo da).
    Podéis dar hasta dos consignas por persona. Bueno, a veces admito tres.
    Se elegirán las tres primeras que se digan. Puede que más, si me encajan. Y si se diera el extraño caso de que hubiera muchas palabras, haría dos relatos cortos o más en vez de uno.
    Se tendrán en cuenta sugerencias respecto a los nombres de personajes, pero eso dependerá del relato en cuestión (no es obligatorio). A partir de todo eso, haré un microrrelato de no más de una página de word.


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