PINCHA PARA SABER DE QUÉ VAN. Para más información visita la Web oficial de Déborah.
Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

miércoles, 29 de agosto de 2018

Relato breve romántico: La calabaza

Nuevo vídeo lanzando los dados para el reto de escritura creativa. Esta vez todo llevaba muy a la temática de Halloween, pero lo he redirigido a la romántica, por cambiar un poco.

La calabaza

Malu se tiró toda la mañana dando forma a su calabaza para poner algún detallito chulo por Halloween en el jardín. No era que se fuera a celebrar por la urbanización, ni nada de eso, pero pensaba que quizás llamaría la atención de su sexy vecino, Enrique, y que así podrían intercambiar frases tipo: "Qué calabaza más chula has puesto" en vez del
resultado de los dados con los que escribí el relato breve
típico saludo de rigor cuando fuera a sacar la basura esa tarde y coincidiera con él.
No obstante, todo se fue al traste cuando salió al jardín con su calabaza y vio que Enrique había llenado el suyo de calabazas chulísimas y aterradoras. Dejo su decoración en el suelo y se limpió las gafas, como si le hubieran hecho ver un espejismo, pero no. Allí estaban. Al lado de eso, la suya, bastante mediocre en comparación, parecería insignificante. Así pues, mortificada, decidió que mejor no poner nada antes que dejar que él viera su mediocridad, de modo que volvió a recoger su calabaza y se dirigió de vuelta a la casa.
—¡Vaya, vecina! —la detuvo su voz—. ¡Me alegro de no ser el único que celebra Halloweeen!
—Me temo que el mío es un poco más modesto —respondió ella, sonrojada—. Solo me ha dado tiempo a hacer esta calabaza y está bastante fea.
—¿Qué dices? Si es impresionante. Todas estas que ves las ha hecho mi hermana, que va a invadir mi casa para dar su fiesta porque ella no tiene jardín. ¡Si ves las que intenté hacer yo, seguro que te ríes de mí! —respondió su vecino, con una sonrisa que hizo que le temblaran las piernas.
—Ah —dijo Malu, sin saber qué responder: no era la conversación que había esperado tener con él.
—¿Y dónde has pensado ponerla? —quiso saber su vecino.
—Pues, si te soy sincera, no veo dónde podría quedar bien —dudó la joven, y echó otra ojeada al espectacular jardín de al lado.
—¿Y qué te parece si unes tu calabaza a las mías y te apuntas también a la fiesta? —aprovechó Enrique para invitarla. Llevaba todo el día pensando en cómo hacerlo sin que pareciera forzado y ahí tenía su oportunidad—. El disfraz no es obligatorio, aunque si tienes algo por casa...
—Encontraré algo —se apresuró ella a aceptar.
—Entonces, nos vemos en un par de horas —dijo él, sonriendo, y se metió en la casa para ayudar con los preparativos.
Esa misma noche, Malu se plantó en el porche de Enrique con su calabaza, que hizo compañía a todas las demás en el jardín mientras ambos buscaban un rincón tranquilo en el que hablar y, más tarde, cuando la fiesta ya estaba en plena decadencia, darse por fin su primer beso.

Sigue escriboleeo en Bloglovin
-------------------------------------------------------------------------------- 
Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

domingo, 26 de agosto de 2018

Visita exprés a Torrelaguna

Ya sé que estáis deseando ver qué tal me fue por Rusia, pero ¡necesito algo más de tiempo para organizar fotos y demás! Además, me faltaba contaros la visita a Torrelaguna.
Como dije en la entrada sobre la Escapada a Patones, la visita fue decepcionante y tomamos el camino de regreso cabreadas y hambrientas. Pero al pasar por Torrelaguna se me encendió la bombilla: se veía que tenía bastante encanto y que era un pueblo de verdad, no uno artificial, así que era probable que hubiera pan (y del bueno). 
Así pues, decidimos aparcar el coche e ir en busca de una panadería. Un viejecito, de los que habitan los pueblos de toda la vida, nos recomendó una que, además, tenía dulces artesanales que estaban de muerte (luego, cuando volvimos a pasar, se interesó por si la habíamos encontrado). Y por fin podíamos comer.
Plaza Mayor de Torrelaguna
Plaza Mayor de Torrelaguna
Lo hicimos en un pequeño parquecillo, los jardines del Palacio de Salinas, donde hay un busto del cardenal Cisneros (que era del pueblo) y una escultura bastante moderna de homenaje al matrimonio de San Isidro y Santa María, y a su hijo, San Illán. Además, Google nos indicó que había cerca otros lugares de interés, como el arco de San Bartolomé, la fuente del Coso o los edificios de la Plaza Mayor (el ayuntamiento o Antiguo Pósito, un almacén de grano fundado por Cisneros, la preciosa iglesia de Santa María Magdalena, el convento de las Hermanas Franciscanas o la Cruz de Cisneros). 
Vamos, que vimos en media hora más de lo que habíamos visto en Patones. Y todo mucho más auténtico. El resto de cosas del pueblo estaban más alejadas y ya íbamos cansadas, así que lo dejamos para otra ocasión, pero vamos, que Torrelaguna sí que me pareció un lugar para volver.

sábado, 25 de agosto de 2018

Dime una palabra y haré un relato

Reto vuestras consignas mi relatoYa sabéis cómo va... Necesito alrededor de tres consignas, cualquier palabra, que me daréis vosotros por comentario (por aquí, por facebook... lo mismo da).
Podéis dar hasta dos consignas por persona. Bueno, a veces admito tres.
Se elegirán las tres primeras que se digan. Puede que más, si me encajan. Y si se diera el extraño caso de que hubiera muchas palabras, haría dos relatos en vez de uno.
Se tendrán en cuenta sugerencias respecto a los nombres de personajes, pero eso dependerá del relato en cuestión (no es obligatorio). A partir de todo eso, haré un microrrelato de no más de una página de word.

Así que... ¿qué palabras propones?

Sigue escriboleeo en Bloglovin

miércoles, 22 de agosto de 2018

El terror de Danbrauld: un relato de fantasía ilustrado

¡Hola a todos! Vuelvo del parón vacacional con un nuevo relato corto ilustrado. En este caso, la imagen y el título de la portada parecían bastante limitadoras, así que decidí darle una vuelta de tuerca y hacerlo un poco happy.

El terror de Danbrauld

relato ilustrado de fantasía: el terror de danbrauld
Era un magnífico dragón verde, una bestia imponente y poderosa capaz de hacer frente a cualquier enemigo. Los humanos que vivían en su territorio le rendían pleitesía y le hacían ofrendas a cambio de su protección y de que mantuviera la tierra llena de vida y magia, por lo que ni siquiera tenía que cazar a no ser que lo deseara.
Se podía decir que llevaba una gran vida. No obstante, una cosa aterrorizaba a Danbrauld: empezar a envejecer como les ocurría a los humanos. No había motivos para pensar que pasaría tal cosa, ya que había vivido miles de años y seguía fuerte y lozano, pero el trato con esa especie tan enclenque le hacía preguntarse si, tarde o temprano, no le ocurriría lo mismo a él.
Pronto, la bestia comenzó a rodearse de alquimistas y charlatanes, que probaban sus pócimas con los humanos a los que tenía más aprecio. Después de todo, si funcionaban con ellos y en algún momento Danbrauld comenzaba su declive, podría empezar a utilizarlas para contenerlo.
Pero los humanos, alquimistas y amigos, seguían pasando por su vida como suspiros y no tardó en darse cuenta de que un proyecto tan inmenso debía llevarlo a cabo alguien de edad longeva, así que él mismo tomó el relevo y continuó con los experimentos durante largos años, cada vez más absorto en esa tarea. Tan absorto, que se olvidó de cuidar su reino y de protegerlo.
La tierra, sin su guardián y protector, comenzó poco a poco su declive y Danbrauld, ligado a ella, comenzó a notar los efectos. De pronto, se notaba más cansado, más enfermo, más viejo. Por desgracia, eso solo logró que se centrara con más ahínco en su inútil tarea y descuidara aún más sus deberes. No se dio cuenta de lo estúpido que había sido hasta el final, cuando sintió inevitable su muerte. Ese día decidió salir a dar un último vuelo por su tierra y se la encontró yerma y sin vida.
El dragón, arrepentido, decidió entregar sus últimas fuerzas a darle a su reino un último soplo de magia y cayó al suelo, sin fuerzas. Pero ese soplo había sido suficiente y, poco a poco, la tierra a su alrededor se regeneró, devolviéndole, a su vez, parte de su energía.
Y así, soplo a soplo, durante días, semanas, meses, años y décadas, Danbrauld fue devolviéndole la vida a la tierra y recuperando, poco a poco, su juventud perdida.

Sigue escriboleeo en Bloglovin
-------------------------------------------------------------------------------- 
Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

viernes, 3 de agosto de 2018

Por primera vez en años, ¡cerrado por vacaciones!

Pues sí, como leéis. ¿Cuánto tiempo hace que no cierro? Tanto que ni me acuerdo. Y creo que me las he ganado, ¿no os parece? Un poco de desconexión absoluta me vendrá de perlas y volveré con las pilas más cargadas y más creativa que nunca.
Tengo varios motivos:
por primera vez en años, cierro los blogs por vacaciones
  1. Viajaré una semana a Rusia, y allí no hay, por lo que tengo entendido, muchas zonas wifi. Cuando tenga acceso a una, desde luego la usaré para comunicarme con mi familia y que sepan que sigo viva (a lo mejor pongo algún post en redes para que os tranquilice a vosotros también) pero no para estar pendiente de mis blogs y de mi carrera literaria. Y, como no voy a estar pendiente, prefiero no actualizar nada.
  2. Estoy demasiado enganchada a las redes y creo que merezco descansar de ellas un poco. Así que, cuando vuelva de Rusia, seguiré desconectada unos días.
  3. Estoy tan pendiente de mi carrera, de los libros, de los blogs y de mis seguidores que no me centro en mí misma. Así que voy a dedicarme unos días a mí y a ciertos proyectos que merecen mi plena atención.
  4. De todas formas, en agosto las visitas y las interacciones con mis publicaciones caen en picado.
Serán solo un par de semanas, el resto de agosto estaré medio pendiente. Dejaré programadas cosillas, pero solo me conectaré por si hay algún comentario, reseña de mis libros... Y eso es todo, ¡nos vemos a mi vuelta!

Sigue escriboleeo en Bloglovin

miércoles, 1 de agosto de 2018

Lo bastante hombre, un relato breve

Nuevo relato lanzando los dados para el reto de escritura creativa, podéis verme hacerlo aquí:


Lo bastante hombre

resultado del lanzamiento con el que hice el relato breve
Cuando ese grupo de tipejos neandertales con los que ahora se juntaba su marido Peter le dijeron que no era lo bastante hombre porque no hacía trabajos manuales y así nunca resultaría sexy a su mujer, él se obsesionó tanto con ser varonil que perdió por completo el norte: comenzó a hacer cosas supuestamente "de macho" como cortar su propia leña o hacer de mecánico con cualquier aparato que se cruzara en su camino y pudiera necesitar un arreglo.
Por supuesto, a ella no le gustaba ese nuevo Peter que pasaba el tiempo haciendo esas tonterías que ni se le daban bien ni le hacían feliz para contentar a gente que ni siquiera le caía bien. El problema era que, cuanto intentaba que lo hablaran y le aseguraba que no necesitaba todo eso para gustarle, él solo se empecinaba más.
Su disgusto aumentó tanto que llamó a su jefa y mejor amiga para explicarle la situación, renunciar al ascenso y volver a un lugar donde su esposo, que a ella siempre le había parecido de lo más varonil, no se sintiera en la necesidad de demostrar nada a ningún paleto para hacer amistades. Afortunadamente, él llegó cuando empezó la llamada y lo escuchó todo. Ahora que sabía que ella pensaba de veras lo que le había dicho mil veces y no se lo aseguraba solo para que se sintiera mejor, se quitó un peso de encima.
Así pues, le dijo a su mujer que volviera a llamar para rectificar y, delante de ella, tiró a la basura el hacha, las ruedas dentadas y todas las estúpidas herramientas que había comprado para sentirse más macho. En ese momento, a ella le pareció el hombre más sexy del mundo y se lo demostró de inmediato. 

Sigue escriboleeo en Bloglovin
-------------------------------------------------------------------------------- 
Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia