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Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

martes, 1 de julio de 2025

Crónica: Tren del teatro clásico de Almagro

Ya son pocos los trenes temáticos que me falta por hacer, y el del Teatro Clásico es uno de los que se me quedaron pendientes. Así que no dudé en apuntarme y, la verdad, es de los trenes que más me gustaron. 
Tras bajarnos en la estación y repartirnos en dos grupos, nos dirigimos a la Ermita de San Blas, con una portada preciosa, aunque un interior muy sobrio. De camino, fueron contándonos la historia de la ciudad y pudimos apreciar cómo se cuida cada detalle, incluso las papeleras o los canalones, todos decorados con gárgolas de distintos tipos. 
La siguiente parada fue el Teatro Municipal, también conocido como la Bombonera por su especial interior romántico. Tras eso, llegamos a la espectacular Plaza Mayor, que alberga un auténtico Corral de Comedias, donde disfrutamos de una divertida representación de un entremés del Siglo de Oro. 
Almagro - Corral de comedias de la Plaza Mayor e Iglesia desacralizada de San Agustín
Almagro - Corral de comedias de la Plaza Mayor e Iglesia desacralizada de San Agustín
A la salida tuvimos tiempo libre y, como el tiempo respetó, comimos un bocata rápido para tener más tiempo viendo el pueblo, que es muy bonito y auténtico. Llegamos hasta el Parador y recorrimos buena parte del Barrio Noble, que luego veríamos también en la visita guiada de la tarde, en la que fuimos al Museo Nacional de las Artes Escénicas, donde vas retrocediendo en el tiempo conforme subes. Lo que más me gustó fue, sin duda, los aparatos del patio, usados por las compañías teatrales de antaño para crear efectos visuales y sonoros que hicieran más realistas las representaciones. 
Finalmente, fuimos a la Iglesia desacralizada de San Agustín, otra de las joyas de Almagro con un interior espectacular y un mirador que nos permite ver desde otra perspectiva la Plaza Mayor. Y, ya de camino a la estación, pasamos por el Silo, que ahora es un espacio cultural.
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martes, 17 de junio de 2025

Escapada a Burgo de Osma y Monasterio de la Vid

Lo mío con Burgo de Osma parecía una maldición. Cuando fuimos a Berlanga del Duero, comimos allí, pero no nos dio tiempo a ver nada más. Cuando fuimos a Tiermes, de nuevo nos quedamos sin ver la ciudad porque llegamos cuando todo cerraba. Así que hicimos una escapada exclusiva para ver esta localidad.
Nada más llegar, pasamos el puente medieval con sus vistas al castillo en dirección a la Catedral, que por desgracia estaba andamiada por fuera. Había visita guiada un poco más tarde, pero hay tres salas de museo que no entraban en el recorrido y en ellas hicimos tiempo hasta que empezó. Han recogido piezas de todas las iglesias desprotegidas, así que había mucho que ver. 
Tanto la arquitectura como lo que tienen ahí dentro y la historia de la catedral es increíble, así que es visita obligada y merece la pena pagar por la visita guiada en vez de la audioguía, porque te abren las capillas y además el chico lo contaba todo muy bien.
Al salir, buscamos un sitio donde comer y recorrimos el casco histórico que abarca la Calle Mayor de Burgo de Osma, llena de edificios bonitos y comercios con personalidad. El hospital de San Agustín me pareció precioso, dominando la Plaza Mayor.
Uno de los interiores de la Catedral de Burgo de Osma y Monasterio de la Vid
Uno de los interiores de la Catedral de Burgo de Osma y Monasterio de la Vid
Después, nos fuimos en coche al Monasterio de la Vid, cuya web da información errónea. Por suerte, llegamos media hora antes de lo que decía, ¡y llegamos justo a tiempo para apuntarnos a la visita guiada! El monje explicaba muy bien y nos condujo por los claustros, la iglesia, la sacristía, el patio central, el museo de piezas religiosas y la escalera imperial contando cosas muy interesantes. Vamos, que es una visita muy recomendada.
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martes, 3 de junio de 2025

Viaje a Hungría: Esztergom, Visegrád, Szentendre y Palacio de Sissi

Ya comenté en la entrada sobre Budapest que hice algunas excursiones extra fuera de la ciudad. Aquí voy a comentarlas, pero un buen resumen sería que no sobraban, pero que también me las podría haber ahorrado... 

Esztergom

La primera parada era la basílica más grande de Hungría, una de las más grandes de Europa, el centro de poder eclesiástico en el país. Es impresionante por fuera (y nos llevaron al país de enfrente, Eslovaquia, para ver la panorámica), por desgracia, por dentro está en obras. Apenas se veía medio altar, aunque sí que podemos ver una joyita, una capilla que tiene más antigüedad que la propia basílica y que me pareció preciosa. Tuvimos media hora para el tiempo libre, que aproveché para subir arriba, donde hay una cafetería que permite hacer panorámica, y correr para ir a comprar el ticket para bajar a la capilla, que tiene una arquitectura bastante impresionante, aunque también había cosas en restauración. 
Esztergom desde Eslovaquia y entrada a Visegrád
Esztergom desde Eslovaquia y entrada a Visegrád

 Visegrád

En Visegrád lo que hay es una antigua fortaleza, de la que queda bastante poco, pero a la que se puede entrar. Tienen unas exposiciones bastante modestas y prescindibles, así que de lo que presumen es de unas vistas alucinantes del recodo del Danubio. 
La hora de la comida nos pilló allí, si no hubiera ido con la idea de comer en restaurante, me habría cabreado bastante, porque solamente hay uno y nos llevaron casi secuestrados.

Szentendre

La última parada fue el pueblo de Szentendre (San Andrés), típico lugar turístico (para turistas húngaros más que extranjeros) precioso y lleno de tiendas, frecuentado por todo tipo de artistas. Tienen varias iglesias de distintas confesiones (todas estaban cerradas) y nos dejaron tiempo libre más que suficiente para verlo todo y pasear por las tiendas si queríamos. Creo que fue la parada que salvó la excursión del día.

Szentendre y Palacio de Sissi
Szentendre y Palacio de Sissi
Palacio de Sissi

Esta excursión dura solo una mañana porque está muy cerca de Budapest, pero es prescindible salvo para los fans de la emperatriz. El Palacio Gödöllö no carece de encanto, pero está casi vacío (los muebles viajaban con ellos y casi todos están en Viena) y, además de no ser de los interiores de palacios más bonitos que he visto, hay un ala entera sin restaurar. Las explicaciones de la guía eran interesantes, eso sí, y tiene algunas salas curiosas, como las dedicadas a las damas de compañía de Sissi.
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martes, 20 de mayo de 2025

Viaje a Hungría: Budapest en 2 días

El viaje empezó movido. Tras un trayecto con muchas turbulencias, llegué al hotel que había contratado solo para encontrarme con que no me abría nadie. El tipo había cogido la pasta y se había pirado. Me hicieron pasar un mal rato pero me reubicaron en un sitio un poco más lejano que, la verdad, me daba muy poca seguridad.

Primera tarde: Leyendas y misterios

Pero entre tanto empezaba el free tour de leyendas y misterios, así que allá que fui. Se habló mucho de Houdini, del actor de Drácula (Bela Lugosi), de Vlad Tepes y de la famosa condesa sangrienta. No faltaron menciones a la maldición de los Habsburgo. También pasamos por bastantes puntos y monumentos interesantes, donde tuvimos tiempo libre para hacer fotos, como la estatua de la princesita (que se supone que da suerte). Acabamos junto al Mercado Central, pero era tan tarde que lo dejé para otro día.

Primera mañana: Parlamento y Castillo de Buda

Empecé el día siguiente con una visita al Parlamento de Budapest, muy recomendada en todas las guías y también por mí. Es un edificio muy ecléctico que impresiona tanto por dentro como por fuera. Tiene una historia interesante y da bastante juego, la verdad. Hay que acordarse de reservar entradas con antelación y de llevarlas impresas, eso sí.
Después tenía una ruta en el castillo de Buda, que no tiene castillo, sino un palacio de los Habsburgo dentro de una ciudad amurallada. Tiene muchos puntos bonitos aunque la mayoría de lo que vemos está reconstruido porque los nazis se refugiaron en el palacio y se bombardeó toda la zona, quedando poco más allá del Archivo Nacional y la iglesia de María Magdalena. 
En la Plaza de la Santísima Trinidad, la más simbólica, nos dejaron tiempo libre para ir a hacer la foto de rigor en el Bastión de los Pescadores y tomarnos una tarta en el local preferido de Sisi. Así de primeras no pude tomarme nada porque la cola era muy larga y las camareras muy lentas. 
Luego, después de que acabara el tour en la Fuente de Matías frente al palacio de los Habsburgo (reconstruido), volví hacia allí, no sin antes visitar la iglesia de San Matías, cuya entrada de pago merece la pena pagar. Después sí que entré al local y cogí una tarta para llevar, que me comí mientras esperaba el siguiente tour, de nuevo en el otro lado del río. De sabor estaba muy rica, pero dura como una piedra.

Segunda tarde: Budapest Básico

El tour de la tarde era por el Budapest básico, más bien por el barrio de Pest. Empezaba en el Parlamento, luego vimos el único monumento comunista que queda en el centro, flanqueado por dos presidentes americanos para fastidiar a Putin. 
Otro punto importante que vimos fue un polémico monumento en el que se falsea la historia del nazismo en Hungría y el contramonumento que crearon las víctimas justo enfrente. 
Después fuimos a la Basílica de San Esteban y tuvimos tiempo libre, aunque estaba cerrada. Seguimos hasta La noria y finalmente acabamos la sinagoga más grande de Europa. 
Parlamento de Budapest, Iglesia de Matías y Ópera de Budapest
Parlamento de Budapest, Iglesia de Matías y Ópera de Budapest

 Tercera tarde: Ópera, Basílica de San Esteban y Budapest imperial

Dediqué un día y medio a excursiones y, después de una al palacio de Sissi que duraba medio día, volví justo a tiempo para pillar una visita guiada a la ópera, donde coincidió que vimos un espectáculo que solo se repite dos veces al año: la gran lámpara bajada y si posterior alzamiento. Después vimos varias salas y la visita finalizó con una pequeña representación operística. Visita muy recomendable.
Quedaba mucho rato para el tour, así que me dio tiempo a entrar a la Basílica de San Esteban. No tenía fuerzas para subir a la cúpula, así que solo pagué la entrada sencilla para ver el impresionante interior barroco.
Después tenía un tour por la Budapest Imperial, que en principio nos llevó más o menos por los mismos sitios desde el Parlamento hasta la ópera pasando por San Esteban, aunque con paradas escondidas como el Monumento de Trianón o el edificio de la Caja Postal
En la segunda parte cogimos el metro y fuimos hasta la Plaza de los Héroes y un complejo con el Castillo de Vajdahunyad, una iglesia románica y un palacio gótico. Todo falso pero muy currado. Estaba al lado del balneario más famoso, las Termas Széchenyi, pero ya era tan tarde que no se veía ni torta, y estaba cerrado, así que me fui andando al hotel

Últimos flecos

El último día renuncié a hacer ningún tour para ver algunas cosas sueltas que me quedaban. No caí en que los sábados las sinagogas no abren, así que me quedé sin ver la gran sinagoga por dentro. 
También visité el Mercado Central (sin nada especial por dentro salvo un piso entero de tiendas de souvenirs, pero con una fachada impresionante), la calle Váci (típica de turistas) y el conjunto de Zapatos a la orilla del Danubio (curioso, aunque se puede pasar por alto). Me quedé con las ganas de tomarme un langos típico, pero el local al que me recomendaron ir no lo conseguí encontrar y creo que está cerrado. Así que volví al aeropuerto sin probarlo, por suerte llevaba bocatas.
Me quedaron algunas cosas, como el crucero por el Danubio o la Isla Margarita. El barrio judío lo recorrí sin guía porque mi alojamiento estaba por ahí. Pero más o menos cubrí las cosas más recomendadas.
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