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Todos los relatos cortos y personajes de este blog son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

miércoles, 13 de febrero de 2013

La imagen y reputación de un escritor en internet (4): algunas directrices básicas a seguir

Después de contar lo importante que es la reputación y los comportamientos perjudiciales en relación con los bloggers y con elresto del público, voy a hablar de otros casos que me parecen bastante acertados para mejorar la reputación. Por supuesto, esto no es una regla fija, cada uno tiene su sistema y cada cual debe cultivar su reputación a su manera, porque de otro modo se notará forzado y probablemente el público perciba disonancias.
1.-Ser educado.
Una respuesta educada puede ser la diferencia entre una reacción negativa y una reacción neutra. Además, aunque en principio el destinatario haya sido un maleducado no significa que nos tengamos que poner a su altura.
2.-Ser sincero.
Seamos realistas: ahora, más que nunca, todo se acaba descubriendo. Pongo un ejemplo muy sencillo pero que se repite habitualmente, sobre todo entre escritores:
-¿Vas a ir a la presentación?
-Sí, claro (por compromiso... porque no le apetece nada).
Se acerca el día y el que ha dicho que va decide que pasa del tema, y en vez de decir que no va porque no le apetece o porque tiene otro compromiso se inventa alguna como que está malo o que ha surgido algo urgente. Al día siguiente, el autor se pone a cotillear a su colega y se encuentra con mensajes tipo: me lo estoy pasando pipa en nosédonde, justo a la hora en la que se llevaba a cabo dicha presentación.
Eso, de cara a la imagen, es penoso. Igual que lo ve el autor al que han hecho la faena, lo ve la gente que conoce a ambos, porque por lo general ni siquiera son lo bastante listos como para dar la excusa en privado, sino que la hacen pública... al igual que acaban haciendo público lo que hacían realmente en vez de ir a donde se habían comprometido a ir.
3.-Ser lo más accesible y cercano posible.
Si te preguntan, responde. Si te piden algo, responde (aunque no aceptes dar lo que piden). Si alguien te comenta que ha leído tu libro y le ha encantado, razón de más para responder. Parece de cajón ¿verdad? Pues no hay manera. Algunos no son capaces ni de darle al me gusta si les mencionas de forma positiva porque te ha gustado su libro o algo similar.
4.-Ser agradecido.
Viene al hilo de lo anterior, pero es más extenso. No estoy hablando de que, por ejemplo si te hacen una reseña, cojas el enlace y lo pongas por todas partes (yo, personalmente, lo hago, porque me entusiasman esa clase de detalles, pero eso es cosa de cada uno)... pero lo mínimo es que visites dicho enlace y des las gracias, de forma pública o privada.
Otra cosa que no se puede hacer es negarte a hacer un favor tonto a alguien que te ha hecho un favor previamente. Hablo, entre otras cosas, de esos odiosos concursitos tan de moda de “quien más likes tenga gana” o “el relato al que más gente vote gana” (reniego de ellos y nunca participo: creo que para que sea justo hace falta el anonimato, y que tengas más poder de convocatoria no significa que seas el mejor). Si has importunado a tus contactos con una petición para que te voten, lo mínimo es que, cuando ellos te lo pidan a ti, no te niegues.
5.-Pensárselo dos veces antes de escribir las cosas.
Intentar ponerse en la mente de otras personas es fundamental para evitar malos entendidos.
Un ejemplo tonto: estudiando las teorías de la irracionalidad de Ariely (muy curiosas, por cierto), se me ocurrió comentar en twitter: “La gente es tonta XD”. Iba a pulsar el botón publicar cuando lo releí y me di cuenta de una cosa: aunque me estaba refiriendo a las teorías, fuera de contexto puede interpretarse de cualquier forma. Si no lo hubiera pensado antes de publicarlo, cualquiera que lo leyera podría pensar que me refería a alguien en particular.
También he encontrado casos en los que se hace esa clase de comentarios sólo para obtener respuesta y que alguien te mencione y pregunte ¿Por? Es un error. Puede que algunos se interesen y lo hagan, pero muchos otros se darán por aludidos y se ofenderán.
6.-Aceptar las críticas (razonadas) con dignidad.
También parece obvio, pero muchos no se aplican el cuento. En mi caso, nunca me he encontrado con una crítica negativa de mis novelas pero de mis relatos... alguno que otro ha recibido un varapalo. Sé lo que se siente: te cabreas. Pero si luego reflexionas y lees el razonamiento con calma, te darás cuenta de que se da uno de estos dos supuestos:
A) No le ha gustado porque no le gusta el género o el estilo de escritura que usas. No puedes cabrearte por eso... aunque sí puedes hacerle notar (con educación y buen rollo, en privado) que, si no le gusta el género, no ha elegido la lectura más apropiada.
B) Tiene razón. Estas son las mejores, porque se aprovechan para que en el futuro no vuelva a pasar.
7.-Ser coherente. Ser uno mismo.
Lo dicho: si no eres coherente, algo sonará forzardo y a la gente le rechinará.
Por ejemplo, en mi caso tengo que reconocer que soy excesivamente sarcástica y que suelo tener mal pronto. La gente que me conoce personalmente lo sabe y es inevitable que, en mis comentarios en redes o en mis blogs, salga a relucir mi carácter. De modo que no puedo, en aras de tener una buena reputación, hacer comentarios o actuar de forma contraria a mi personalidad, porque de ser así se percibirán disonancias. Lo que sí puedo hacer es contar hasta tres y suavizar ese sarcasmo en caso de considerarlo necesario, para evitar malas interpretaciones o provocar reacciones negativas a algo inocente o sin mala intención, pero nunca fingir ser quien no soy o contradecirme para ganarme a distintos públicos.
8.-No intentar abarcar más de lo que puedes: modera tus compromisos.
Me he encontrado con algunos autores que pretenden estar en todo y hacerlo todo, de modo que se comprometen a realizar cosas que no pueden cumplir. Queda mejor decir "no puedo" que decir "cuenta conmigo" y que luego te eches atrás o hagas las cosas a medias y mal.
9.-Avisar de tus ausencias.
No hace falta que des motivos, pero si vas a ausentarte unas semanas o vas a estar poco activo lo suyo será que avises, para que la gente no espere un feedback por tu parte que no se va a producir.
10.-Manejar a los detractores, a los trolls y a los individuos que tienen algo contra ti con elegancia.
Si entras al trapo, quedarás igual de mal que ellos. Si no lo haces, acabarán por aburrirse y te dejarán en paz, quedando tu reputación intacta. Me vienen a la mente varios ejemplos recientes, tanto de los que lo han hecho como de los que no. Los que os mováis mucho por la blogosfera sabréis a quiénes me refiero. Aunque si no lo sabéis no pasa nada, el concepto está bastante claro...
11.-Tratar a los que quieren aprovecharse de tu éxito, tus contactos o tu reputación con mano firme, pero sin ensañarse.
-Mira, acabo de sacar un libro y me harías un favor si lo promocionases entre tus lectores.
-Hola, pues verás, no hago ese tipo de cosas, ni siquiera te conozco y sería injusto para mis lectores que te promocionara así por las buenas. Mucha suerte.
Así de fácil. No les das lo que quieren, pero no eres grosero. Tampoco es plan de decirle: “ni de coña, majo, búscate la vida” y luego encima pasarse tres pueblos con esa persona. Es posible que, en un tiempo, esté en posición de devolverte el ensañamiento.
12.- Aporta algo. Que no todo gire a tu alrededor:
No estoy diciendo que generes contenidos nuevos, sino que, si te topas con ellos y los consideras lo bastante interesantes, los compartas. A la gente le suele aburrir ese yo-yo-yo constante de ciertos autores, pero si les muestras algo interesante (siempre que no te apropies de ello) estarán mejor predispuestos a seguir lo que dices.

Y hasta aquí el especial reputación. Como ya he dicho, es un concepto intangible y no tiene reglas fijas, pero espero que estos pequeños consejos, muchos de sentido común, os sean de ayuda.

martes, 12 de febrero de 2013

Hilo rojo del destino y 150 rosas en mis manos... + notas

 Hilo rojo del destino, del que soy coautora, ya está en mis manos... y ha quedado precioso, tanto por dentro como por fuera. Aquí tenéis la foto con el libro...
yo con hilo rojo del destino
Y esta también os la debí... yo con 150 rosas.
yo con 150 rosas
Por cierto, aprovecho para decir que la convocatoria para elegir nombre y rasgos del personaje de Viajera interdimensional está cerrada. Aquí tenéis el ranking. En principio la ganadora es fairytale pero os pido por favor que reviséis vuestros links, a ver si están todos, y me mandéis los que faltan (si es que falta alguno) a fernandezdeborah13(arroba)gmail.com o los dejéis en un comentario. Tenéis hasta el viernes a las 9 de la mañana (hora española). ¿Cuáles serán su nombre y apariencia definitivos?
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lunes, 11 de febrero de 2013

Y empezamos la semana con una gran noticia...

... porque mi relato, El momento de empezar, forma parte de la antología romántica 150 rosas de la editorial Divalentis, que ya está en papel (yo ya tengo mi ejemplar en casa...).
No os podéis imaginar qué emoción. Estaba en el encuentro RA cuando se dio el fallo, así que pude ver en directo todo y en cuanto acabó salí corriendo a por el cuadernito con los que estábamos dentro... ¡y ahí estaba mi nombre! 


Por supuesto, me compré el libro y ya lo tengo en casa, firmado por algunos de los participantes que también estaban en el encuentro.
Estas son las fotos del libro y de mi relato. Sólo os muestro el título, si queréis leerlo ya sabéis. Estoy en la página 22. De momento no me hago foto con el libro. Más que nada, porque después de estar desde el viernes a las tres de mediodía sin pasar por casa más que para dormir unas horitas (primero a trabajar luego a la presentación de El secreto del valle de las sombras, luego al encuentro RA y luego a la Chibi Japan Weekend... no os penséis que he estado de botellón)... tengo unas pintas de yonky que no puedo con ellas. Pero en cuanto hayan desaparecido las ojeras y la cara de "estoy-que-no-me-tengo-en-pie" me la haré y la colgaré ^^.


Pero ahí no acaba todo, no. Lo mejor (y lo que más me ha gustado, aparte de aparecer en la antología) es que nos han prometido que todos los que queramos haremos presentaciones y demás... Por supuesto, y aunque lo paso fatal para estas cosas... me apunto a las de Madrid y alrededores :)
Si queréis comprarloantes del 14 de febrero, enviad un mensaje a divalentis@divalentis.es (poniendo en el asunto "150 Rosas") y os explicarán cómo conseguirlo sin gastos de envío.

sábado, 9 de febrero de 2013

La imagen y reputación de un escritor en internet (3): algunos ejemplos de lo que no se debe hacer... en general

Después de contar lo importante que es la reputación y loscomportamientos perjudiciales en relación con los bloggers, voy a hablar de otros casos que pueden perjudicar la reputación y se hacen públicamente, donde cualquiera puede leerlas, o con no lectores que has decidido que tienen que comprar el libro a toda costa. Por supuesto, todos los ejemplos son reales... lo cual es triste.
1.-Espamear todos los grupos de facebook que encuentras con tus enlaces.
¿No os ha pasado? Entráis a facebook y encontráis como el triple de notificaciones que de costumbre, aunque no haya pasado nada especial como un evento en el que puedan haberte etiquetado. Cuando me encuentro con esto, ya sin necesidad de mirarlo todo digo: Uy. Y no falla: todas las que no suele haber normalmente son exactamente lo mismo:
XXX nombre del autor XXX ha publicado en el grupo YYY.
Y lo que ha publicado es el mismo enlace, con el mismo comentario, en todos los grupos. Sólo puedes pensar: qué tío/tía más pesado.
Variante 1 que empeora aún más la reputación: que para colmo el link no sea información relevante.
Por ejemplo: mensaje 1: voy a sacar el libro. Eso es medianamente aceptable. Pesado, porque lo leo ochenta veces, pero aceptable. Pero luego: mensaje 2 (mira la portada qué mona: he cambiado un minúsculo detalle en el que nadie se va a fijar si no lo pregono a los cuatro vientos), mensaje 3 (he empezado a maquetarlo), mensaje 4 (le he puesto una mierdecita para decorar el inicio de los capítulos), mensaje 5 (he acabado de maquetarlo), mensaje 6 (voy a hacer una preventa), mensaje 7 (lo acabo de mandar a la imprenta), mensaje 8 (ya tengo aquí los ejemplares), mensaje 9 (date prisa, que se acaba la preventa), mensaje 10 (se acabó la preventa), mensaje 11 (he hecho una oferta)... Y todos esos mensajes con su link correspondiente y publicados en centenares de grupos de facebook, en el muro del escritor, haciendo un evento...
Variante 2: que empeora aún más la reputación: que esos spam sean publicados sin permiso del propietario del grupo.
Variante 3 que empeora aún más la reputación: que esos spam se publiquen en grupos que no tienen nada que ver con los libros o que no tienen que ver con la temática del libro que quieres vender.
Variante 4 que empeora aún más la reputación: que publiques el mismo mensaje dos veces o más por semana en todos esos grupos.
2.-Invadir las biografías ajenas, añadir a grupos sin permiso, etiquetar en un intento de que tu imagen/texto aparezca en biografías ajenas y barbaridades varias
Por desgracia, estos comportamientos son los más comunes. No hay semana en que no invadan de algún modo mi muro, me etiqueten sin permiso, me añadan a grupos que no me interesan y me mencionen de alguna forma para llamar mi atención sobre algo que ni me va ni me viene. Normalmente les llamo la atención por privado pero, como vuelvan a hacerlo, les bloqueo y publico un mensaje en mi muro muy cabreada... sin nombres. Pero que yo no ponga nombres no significa que otras personas, con toda la razón del mundo, no los mencionen.
3.-Entradas/post fatalistas porque tu libro no se ha vendido
No tengo palabras cuando me encuentro con un autor haciendo un post como si fuera el fin del mundo porque no ha conseguido vender ni un ejemplar de su libro (más si dicho autor pasa de los cincuenta años: casi sería comprensible en caso de un chaval inmaduro pero...). Sí, qué penita, pero toda inversión puede fracasar. Eso también hay que asumirlo y no pretender vender lo que no has conseguido colocar despertando la pena de la gente. Un poquito de dignidad, señores.
Variante 1 que empeora aún más la reputación: quejarte, uno por uno, a todos tus amigos de facebook
Que sean tus amigos de facebook no significa que tengan que comprarte el libro. Yo, por ejemplo, tengo casi 1000 amigos. Agrego a todo el que solicita mi amistad. Si quisiera comprar los libros de todos... arruinada estaba. Que me mandes un mensaje quejándote porque no lo he comprado lo único que consigue es que te bloquee... y que esté muy predispuesta a no comprar, o incluso leer (si recibo como regalo), ese libro.
Variante 2 que empeora aún más la reputación: que la queja sea spam
O sea, que etiquetes sin permiso a la gente para quejarte de que no has vendido...
Variante 3 que empeora aún más la reputación: que además de quejarte por no vender, insinúes que tu obra es la mejor del mundo, que el que no la compra es un idiota y que tendrán un castigo metafísico por no hacerlo.
En todo caso, el idiota eres tú, por soltar semejantes barbaridades.
Lo triste, amigos lectores, es que un señor hizo esto... con las tres variantes. No dignifiqué su etiquetado con una respuesta, me limité a desetiquetarme y bloquearle.
4.-Ser un borde.
Puede sonar obvio, pero no está de más decirlo. Imaginad mi sorpresa cuando, consultando una duda en un grupo de escritores, recibo esta contestación:
Para qué, si no vas a vender nada.
Lo triste es que fue el mismo señor que cometió el cuádruple error garrafal del punto anterior.
5.-Cabrearte con los éxitos ajenos o dar muestras públicas de tu envidia
Que pienses que tu libro es la leche... vale. Pero que pienses que los de los demás son una mierda, sin haberlos leído, y critiques abiertamente a sus lectores porque han elegido ese libro en vez del tuyo... es vergonzoso. 
Que no pares de tirar pullas a un escritor que no conoces personalmente sólo porque ha tenido éxito y quieres levantar polémica porque... no sé... escribe un género que desprecias o cualquier barbaridad semejante... o crees que por denigrar los escritos de una persona vas a vender más de los tuyos... vas mal. Peor que mal.
Dejando a un lado que los seguidores de dicho autor te van a crucificar (con motivo), se va a correr la voz de que eres un imbécil y vas a perder a buena parte de los que estaban dispuestos a apostar por tu obra... conseguirás que las ventas de la persona que criticas mejoren, y más si esa persona maneja la situación con elegancia y dignidad.
6.-Dar rienda suelta a nuestro ego
No hay nada que moleste más a un lector que un escritor con ego desmedido. No quiero que el autor, que cree que su obra es el libro que revolucionará el mundo literario, me diga lo maravilloso que es él como escritor y lo buenísimo que es su libro. Quiero escuchar esas opiniones de otros lectores, no del que lo ha escrito.
Variante 1 que empeora aún más la reputación: que el autor legitime sus comentarios ególatras con las opiniones de sus familiares y amigos.
Soy genial y maravilloso. No lo digo yo, también lo dice mi madre.
Por favor, señores, seamos serios... ¿A quién no le despierta una sonrisa semejante comentario? ¿A quién no le revolotea la palabra imbécil en la mente cuando lee semejante perla?
Variante 2 que empeora aún más la reputación: compararte con un escritor conocido
Es el mismo sistema que en mis consejos para elaborar una sinopsis. Si te comparas, me iré directo al objeto de tu comparación, no a ti.
7.- Plagiar.
Y no me refiro sólo a obras o relatos, sino a comentarios, frases buenas, reseñas... ¡o incluso diseños!

En la próxima entrada... algunos ejemplos de lo que sí se puede hacer.